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El Secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha dado un vuelco radical a la mesa de diálogo social que negociaba la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales con el gobierno y la patronal. En un giro inesperado, Pérez Rey ha anunciado que abandonará esta mesa y se enfocará en negociar solo con los representantes de CCOO y UGT.
La actitud de la patronal, según Pérez Rey, ha sido "inasumible, inconsecuente y de rémora" durante veinte meses de negociación. Destaca que buena parte de los puntos abordados ya habían sido suscritos por las organizaciones empresariales en la Estrategia de Seguridad y Salud en el Trabajo con este gobierno.
En su lugar, Pérez Rey ha asegurado que el diálogo social debe dar respuesta a más de 800 personas que pierden la vida al año en el desempeño de su trabajo. "El Gobierno tiene que gobernar, y el Gobierno tiene que dar respuesta al enorme drama que es la sinestralidad laboral", ha recalcado.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales plantea figura del delegado territorial de prevención para apoyar a las pymes de menos de 10 trabajadores que no cuentan con representación sindical. La patronal había expresado objeciones a esta figura, lo cual ha sido visto como una falta de compromiso por parte de las organizaciones empresariales.
En respuesta a la decisión de Pérez Rey, la patronal ha acusado al Ministerio de priorizar intereses políticos sobre la protección de la salud laboral. Consideran que el anuncio de Trabajo "responde más a intereses políticos que a la protección de la salud laboral" y que el gobierno está tratando de imponer medidas que no han sido pactadas con las organizaciones empresariales.
La mesa de diálogo social había celebrado doce reuniones sin alcanzar un consenso. Sin embargo, en las últimas semanas, el proceso se había acelerado con el ultimátum del Ministerio de haber puesto en marcha una campaña que "deteriora la imagen empresarial".
La actitud de la patronal, según Pérez Rey, ha sido "inasumible, inconsecuente y de rémora" durante veinte meses de negociación. Destaca que buena parte de los puntos abordados ya habían sido suscritos por las organizaciones empresariales en la Estrategia de Seguridad y Salud en el Trabajo con este gobierno.
En su lugar, Pérez Rey ha asegurado que el diálogo social debe dar respuesta a más de 800 personas que pierden la vida al año en el desempeño de su trabajo. "El Gobierno tiene que gobernar, y el Gobierno tiene que dar respuesta al enorme drama que es la sinestralidad laboral", ha recalcado.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales plantea figura del delegado territorial de prevención para apoyar a las pymes de menos de 10 trabajadores que no cuentan con representación sindical. La patronal había expresado objeciones a esta figura, lo cual ha sido visto como una falta de compromiso por parte de las organizaciones empresariales.
En respuesta a la decisión de Pérez Rey, la patronal ha acusado al Ministerio de priorizar intereses políticos sobre la protección de la salud laboral. Consideran que el anuncio de Trabajo "responde más a intereses políticos que a la protección de la salud laboral" y que el gobierno está tratando de imponer medidas que no han sido pactadas con las organizaciones empresariales.
La mesa de diálogo social había celebrado doce reuniones sin alcanzar un consenso. Sin embargo, en las últimas semanas, el proceso se había acelerado con el ultimátum del Ministerio de haber puesto en marcha una campaña que "deteriora la imagen empresarial".