Un niño de cuatro años y su pareja han sido detenidos por orden del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) por la presunta comisión de un delito de asesinato y otro de maltrato habitual. La madre del menor, quién no ha prestado declaración, junto con su pareja, será llevada a prisión provisional sin fianza.
En una jornada marcada por duras críticas hacia las administraciones públicas, la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 4 de Vera (Almería) acordó el ingreso de ambos en prisión con el fin de investigar los hechos. La detención sigue tres días después del hallazgo del cadáver del pequeño en una playa de Almería.
El abuelo materno del menor, quien interpuso la denuncia por desaparición y ejerce la acusación, ha denunciado el "fracaso absoluto" de los protocolos de protección. Según su representante legal, existían señales evidentes de que el niño sufría violencia física y desatención que fueron ignoradas tanto por el centro escolar como por las fuerzas de seguridad antes del crimen.
El menor acudía al colegio con hematomas visibles y en una ocasión, con un brazo fracturado o "encabestrado", sin que el centro educativo activase los protocolos de maltrato infantil o absentismo. La tía abuela del niño intentó alertar previamente a la Guardia Civil mostrando una fotografía de lesiones en la sien del menor, pero no se pudo actuar al no existir una denuncia formal de la madre ni un parte médico de lesiones.
La autopsia y las diligencias policiales, que permanecen bajo secreto de sumario, serán claves para determinar la autoría material de los hechos y el grado de participación de cada uno de los investigados en la muerte del pequeño. La familia materna ha solicitado a través de su abogado que "caiga todo el peso de la ley" sobre los responsables, independientemente de su vínculo familiar.
En una jornada marcada por duras críticas hacia las administraciones públicas, la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 4 de Vera (Almería) acordó el ingreso de ambos en prisión con el fin de investigar los hechos. La detención sigue tres días después del hallazgo del cadáver del pequeño en una playa de Almería.
El abuelo materno del menor, quien interpuso la denuncia por desaparición y ejerce la acusación, ha denunciado el "fracaso absoluto" de los protocolos de protección. Según su representante legal, existían señales evidentes de que el niño sufría violencia física y desatención que fueron ignoradas tanto por el centro escolar como por las fuerzas de seguridad antes del crimen.
El menor acudía al colegio con hematomas visibles y en una ocasión, con un brazo fracturado o "encabestrado", sin que el centro educativo activase los protocolos de maltrato infantil o absentismo. La tía abuela del niño intentó alertar previamente a la Guardia Civil mostrando una fotografía de lesiones en la sien del menor, pero no se pudo actuar al no existir una denuncia formal de la madre ni un parte médico de lesiones.
La autopsia y las diligencias policiales, que permanecen bajo secreto de sumario, serán claves para determinar la autoría material de los hechos y el grado de participación de cada uno de los investigados en la muerte del pequeño. La familia materna ha solicitado a través de su abogado que "caiga todo el peso de la ley" sobre los responsables, independientemente de su vínculo familiar.