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Arrancar en invierno sin cometer errores es fundamental para la seguridad y la vida útil de tu vehículo. Algunos comportamientos comunes, como dejar el coche varios minutos al ralentí, arrancarlo con el climatizador encendido o salir con el parabrisas medio empañado, pueden causar más daños que beneficios.
Primero que nada, hay que calentar la batería. Esto se logra arrancando el coche y dejándolo en marcha hasta que alcance una temperatura óptima. El aceite comienza a circular nada más poner en marcha el motor, por lo que quedarse quieto no tiene sentido.
Otro error común es salir con el parabrisas medio empañado o activar la calefacción de inmediato después del arranque. Esto puede causar problemas con la batería y aumentar las emisiones. La DGT, la EPA estadounidense y la AAA recomiendan evitar este comportamiento.
Al salir del garaje o tomar la autovía a fondo, es importante mantener una velocidad suave durante los primeros minutos. No pasar de 2.000 a 2.500 rpm hasta que el motor alcance su temperatura normal, ya que esto puede causar daños al motor y otros componentes.
Es recomendable esperar unos segundos después del arranque antes de acelerar. Esto le permite a la batería recuperarse ligeramente y evitar dañar componentes.
Desempañar los cristales es otro error común. La visibilidad es clave, pero confiar solo en el aire caliente o la función de desempañado automático puede no ser suficiente en invierno. La combinación de aire caliente y seco, junto con el uso del A/C, es la forma más eficaz de reducir la humedad interior rápidamente.
En resumen, hay que arrancar en frío sin cometer errores. Calentar la batería, evitar la calefacción inmediata, mantener una velocidad suave al salir, esperar unos segundos después del arranque y desempañar los cristales de manera efectiva son las reglas para evitar problemas.
Primero que nada, hay que calentar la batería. Esto se logra arrancando el coche y dejándolo en marcha hasta que alcance una temperatura óptima. El aceite comienza a circular nada más poner en marcha el motor, por lo que quedarse quieto no tiene sentido.
Otro error común es salir con el parabrisas medio empañado o activar la calefacción de inmediato después del arranque. Esto puede causar problemas con la batería y aumentar las emisiones. La DGT, la EPA estadounidense y la AAA recomiendan evitar este comportamiento.
Al salir del garaje o tomar la autovía a fondo, es importante mantener una velocidad suave durante los primeros minutos. No pasar de 2.000 a 2.500 rpm hasta que el motor alcance su temperatura normal, ya que esto puede causar daños al motor y otros componentes.
Es recomendable esperar unos segundos después del arranque antes de acelerar. Esto le permite a la batería recuperarse ligeramente y evitar dañar componentes.
Desempañar los cristales es otro error común. La visibilidad es clave, pero confiar solo en el aire caliente o la función de desempañado automático puede no ser suficiente en invierno. La combinación de aire caliente y seco, junto con el uso del A/C, es la forma más eficaz de reducir la humedad interior rápidamente.
En resumen, hay que arrancar en frío sin cometer errores. Calentar la batería, evitar la calefacción inmediata, mantener una velocidad suave al salir, esperar unos segundos después del arranque y desempañar los cristales de manera efectiva son las reglas para evitar problemas.