PensamientoLatino
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Las víctimas olvidadas de los GAL. Un tercio de sus asesinatos se produjeron en Francia, pero las instituciones españolas y francesas han ignorado a estas mujeres y hombres hasta ahora.
En la guerra sucia del Estado contra ETA, las víctimas son las más olvidadas. Más aún que aquellas relacionadas con el terrorismo etarra o incluso los asesinados durante el franquismo, las víctimas francesas que fueron asesinadas en suelo francés entre 1983 y 1987 por los GAL han sido sistemáticamente ignoradas. Es un tercio de sus 27 crímenes y un caso que ha pasado sin ser investigado o resuelto.
Un profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Jerónimo Ríos, autor del libro "El terrorismo de Estado ante sus víctimas", recuerda que dos mercenarios, José Amedo, que contaba con el respaldo del ministro del Interior, José Barrionuevo, colaboraron activamente con España en la lucha antiterrorista. El primer comunicado de los GAL, emitido en diciembre de 1983, ya decía "Manifestamos nuestra idea de atacar los intereses franceses en Europa, ya que su Gobierno es responsable de permitir a los terroristas actuar en su territorio impunemente".
La Fundación Fernando Buesa, el Memorial de Víctimas del Terrorismo y Covite, principales asociaciones vasca de víctimas, han empezado a visibilizar estas víctimas. Pero la falta de reconocimiento por parte de instituciones francesas como la policía o los partidos políticos ha sido una constante.
La hija de Robert, asesinado en Biarritz en octubre de 1986, Veronique Caplanne, señala que "Nadie nos ha ayudado y nadie ha querido hablar con nosotros. Nadie nos ha preguntado ni siquiera para saber de nuestro dolor y nuestra historia". En Francia, nada se ha hecho para abordar la cuestión.
Para Ríos, el Estado francés ignoró a las víctimas francesas de los GAL porque estaba convencido de que ETA era un problema español. La colaboración entre la policía francesa y la organización terrorista surgida del aparato del Estado español también se ha demostrado.
"Como había un gran silencio, acudió al alcalde y le negó el apoyo. Insinuó que mi hermano podía tener una doble vida. No interesaba a los partidos políticos franceses. Todo sigue igual en Francia. No ha habido justicia para estas víctimas", señala Ríos.
El director de Gogora, Alberto Alonso, asegura que "En España se reconoce mucho más a las víctimas que aquí". Pero critica la banalización del terrorismo de Estado, que hacen algunos de sus perpetradores y los daño moral que añaden a sus víctimas.
La familia de Veronique Caplanne, con el apoyo del Memorial de Víctimas del Terrorismo, la Fundación Buesa y Covite, preparan iniciativas para comprometer a Francia en reconocer a sus víctimas olvidadas.
En la guerra sucia del Estado contra ETA, las víctimas son las más olvidadas. Más aún que aquellas relacionadas con el terrorismo etarra o incluso los asesinados durante el franquismo, las víctimas francesas que fueron asesinadas en suelo francés entre 1983 y 1987 por los GAL han sido sistemáticamente ignoradas. Es un tercio de sus 27 crímenes y un caso que ha pasado sin ser investigado o resuelto.
Un profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Jerónimo Ríos, autor del libro "El terrorismo de Estado ante sus víctimas", recuerda que dos mercenarios, José Amedo, que contaba con el respaldo del ministro del Interior, José Barrionuevo, colaboraron activamente con España en la lucha antiterrorista. El primer comunicado de los GAL, emitido en diciembre de 1983, ya decía "Manifestamos nuestra idea de atacar los intereses franceses en Europa, ya que su Gobierno es responsable de permitir a los terroristas actuar en su territorio impunemente".
La Fundación Fernando Buesa, el Memorial de Víctimas del Terrorismo y Covite, principales asociaciones vasca de víctimas, han empezado a visibilizar estas víctimas. Pero la falta de reconocimiento por parte de instituciones francesas como la policía o los partidos políticos ha sido una constante.
La hija de Robert, asesinado en Biarritz en octubre de 1986, Veronique Caplanne, señala que "Nadie nos ha ayudado y nadie ha querido hablar con nosotros. Nadie nos ha preguntado ni siquiera para saber de nuestro dolor y nuestra historia". En Francia, nada se ha hecho para abordar la cuestión.
Para Ríos, el Estado francés ignoró a las víctimas francesas de los GAL porque estaba convencido de que ETA era un problema español. La colaboración entre la policía francesa y la organización terrorista surgida del aparato del Estado español también se ha demostrado.
"Como había un gran silencio, acudió al alcalde y le negó el apoyo. Insinuó que mi hermano podía tener una doble vida. No interesaba a los partidos políticos franceses. Todo sigue igual en Francia. No ha habido justicia para estas víctimas", señala Ríos.
El director de Gogora, Alberto Alonso, asegura que "En España se reconoce mucho más a las víctimas que aquí". Pero critica la banalización del terrorismo de Estado, que hacen algunos de sus perpetradores y los daño moral que añaden a sus víctimas.
La familia de Veronique Caplanne, con el apoyo del Memorial de Víctimas del Terrorismo, la Fundación Buesa y Covite, preparan iniciativas para comprometer a Francia en reconocer a sus víctimas olvidadas.