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La reforma interminable: el infierno doméstico sobre la tierra
¿Cuántos días han pasado desde que Raquel Pérez se lanzó a la aventura de hacerle un lavado de cara a su hogar? Si no la cuenta, es porque lo ha perdido en el infierno de escombros y materiales que se ha convertido en su vida diaria. Tres años, según ella, han sido suficientes para pasar de tener un piso vacío al tener un lugar que está a punto de convertirse en hogar habitable.
La falta de mano de obra es uno de los factores que ha contribuido a este infierno, como señala el director de desarrollo técnico de Lumon España, Nacho Fernández. "Es una fila de dominó", explica. "Si una pieza cae, las demás van detrás impidiendo que nada salga adelante". El problema es que la empresa responsable de la obra no puede contratar a los trabajadores necesarios, y así las cosas se retrasan.
La falta de comunicación también juega un papel importante. En el caso de Henar Plaza, una experta en marketing que ha vivido en carne propia este calvario, la empresa responsable de la obra se ausentó en múltiples ocasiones sin ofrecer ninguna comunicación. "Como consecuencia, no todos los días desde el inicio de los trabajos han sido operativos", afirma.
Pero lo peor es que esta falta de mano de obra y de comunicación afecta a las familias que se ven obligadas a soportar este infierno. En el caso de Raquel Pérez, su reforma se ha convertido en un estrés adicional, ya que su bebé ha nacido mientras la obra sigue sin terminarse.
"Mi primer aviso sería: ten dinero y otra casa en la que vivir", confiesa la psicóloga. "Cuanto más das, más rápido vienen y más hacen".
La solución no es fácil. Nacho Fernández propone establecer un plan de desarrollo para los profesionales del sector, así como escuelas de formación profesional para generar el espíritu necesario en la gente que quiere trabajar en esta área.
"Hay que buscar gente que realmente quiera hacer esto", asegura. "Nuevas herramientas, materiales, modelos de construcción… Ese espíritu casi no existe".
Pero mientras tanto, las familias siguen soportando el infierno de los escombros y la falta de comunicación. ¿Qué puedes hacer si estás en una situación similar? Primero armate de paciencia, segundo rodeate de gente que te acompañe y soporte en los malos momentos, y tercero, considera tener un presupuesto más alto para no estar tanto tiempo en algo que genera estrés.
La reforma interminable: el infierno doméstico sobre la tierra. ¿Qué pasará con tu hogar si te lanzas a una reforma sin prepararte?
¿Cuántos días han pasado desde que Raquel Pérez se lanzó a la aventura de hacerle un lavado de cara a su hogar? Si no la cuenta, es porque lo ha perdido en el infierno de escombros y materiales que se ha convertido en su vida diaria. Tres años, según ella, han sido suficientes para pasar de tener un piso vacío al tener un lugar que está a punto de convertirse en hogar habitable.
La falta de mano de obra es uno de los factores que ha contribuido a este infierno, como señala el director de desarrollo técnico de Lumon España, Nacho Fernández. "Es una fila de dominó", explica. "Si una pieza cae, las demás van detrás impidiendo que nada salga adelante". El problema es que la empresa responsable de la obra no puede contratar a los trabajadores necesarios, y así las cosas se retrasan.
La falta de comunicación también juega un papel importante. En el caso de Henar Plaza, una experta en marketing que ha vivido en carne propia este calvario, la empresa responsable de la obra se ausentó en múltiples ocasiones sin ofrecer ninguna comunicación. "Como consecuencia, no todos los días desde el inicio de los trabajos han sido operativos", afirma.
Pero lo peor es que esta falta de mano de obra y de comunicación afecta a las familias que se ven obligadas a soportar este infierno. En el caso de Raquel Pérez, su reforma se ha convertido en un estrés adicional, ya que su bebé ha nacido mientras la obra sigue sin terminarse.
"Mi primer aviso sería: ten dinero y otra casa en la que vivir", confiesa la psicóloga. "Cuanto más das, más rápido vienen y más hacen".
La solución no es fácil. Nacho Fernández propone establecer un plan de desarrollo para los profesionales del sector, así como escuelas de formación profesional para generar el espíritu necesario en la gente que quiere trabajar en esta área.
"Hay que buscar gente que realmente quiera hacer esto", asegura. "Nuevas herramientas, materiales, modelos de construcción… Ese espíritu casi no existe".
Pero mientras tanto, las familias siguen soportando el infierno de los escombros y la falta de comunicación. ¿Qué puedes hacer si estás en una situación similar? Primero armate de paciencia, segundo rodeate de gente que te acompañe y soporte en los malos momentos, y tercero, considera tener un presupuesto más alto para no estar tanto tiempo en algo que genera estrés.
La reforma interminable: el infierno doméstico sobre la tierra. ¿Qué pasará con tu hogar si te lanzas a una reforma sin prepararte?