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La guerra contra Shein continúa. Hace unas horas, el gobierno francés lanzó un nuevo ataque en la plataforma de moda rápida china, que ha sido objeto de una intensa campaña de denuncias y multas por incumplimiento de la legislación francesa.
El ministerio de finanzas públicas anunció un gran operativo en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle para inspeccionar todos los paquetes procedentes de Shein, que ya había sido puesto en marcha discretamente el pasado lunes. Las autoridades quisieron ir más allá y una comitiva de funcionarios, la policía de aduanas y la policía de transporte aéreo se personó en el principal aeropuerto de París para inspeccionar el 100% de los paquetes de la marca.
Según las autoridades francesas, tres cuartas partes de los paquetes que llegan a Francia proceden de China y muchos no cumplen con los estándares marcados por la legislación francesa. Los primeros resultados revelan productos no conformes e ilegales, como cosméticos no autorizados, juguetes peligrosos para niños, productos falsificados y electrodomésticos defectuosos.
El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, celebró el paso de su Ejecutivo, pero señaló la necesidad de "ir más lejos". La UE debe tomar medidas contra esta empresa fundada en China y con sede en Singapur. El gobierno francés ya ha multado a Shein hasta tres ocasiones este año por un total de 191 millones de euros.
El rey de la moda rápida tiene ahora 48 horas para cumplir con la legislación francesa y evitar así que el Gobierno bloquee la plataforma digital en territorio francés. La marca debe suspender la venta de productos de terceros por precaución, ante la incapacidad de revisar todo su catálogo.
Shein ya ha abierto una investigación para saber cómo estos vendedores externos han conseguido burlar los filtros de seguridad e insiste en que se toman lo sucedido "muy en serio". La guerra contra Shein continúa, y el gobierno francés no mostrará pie.
El ministerio de finanzas públicas anunció un gran operativo en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle para inspeccionar todos los paquetes procedentes de Shein, que ya había sido puesto en marcha discretamente el pasado lunes. Las autoridades quisieron ir más allá y una comitiva de funcionarios, la policía de aduanas y la policía de transporte aéreo se personó en el principal aeropuerto de París para inspeccionar el 100% de los paquetes de la marca.
Según las autoridades francesas, tres cuartas partes de los paquetes que llegan a Francia proceden de China y muchos no cumplen con los estándares marcados por la legislación francesa. Los primeros resultados revelan productos no conformes e ilegales, como cosméticos no autorizados, juguetes peligrosos para niños, productos falsificados y electrodomésticos defectuosos.
El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, celebró el paso de su Ejecutivo, pero señaló la necesidad de "ir más lejos". La UE debe tomar medidas contra esta empresa fundada en China y con sede en Singapur. El gobierno francés ya ha multado a Shein hasta tres ocasiones este año por un total de 191 millones de euros.
El rey de la moda rápida tiene ahora 48 horas para cumplir con la legislación francesa y evitar así que el Gobierno bloquee la plataforma digital en territorio francés. La marca debe suspender la venta de productos de terceros por precaución, ante la incapacidad de revisar todo su catálogo.
Shein ya ha abierto una investigación para saber cómo estos vendedores externos han conseguido burlar los filtros de seguridad e insiste en que se toman lo sucedido "muy en serio". La guerra contra Shein continúa, y el gobierno francés no mostrará pie.