TintaLatina
Well-known member
El radar en el Alto de Miracruz de Donosti ha sido un verdadero desafío para los conductores locales. En las últimas semanas, este velocímetro ha estado activo y capturando multas a un ritmo asombroso, superando con creces la media diaria de once multas que se esperaba.
La zona donde se encuentra el radar, en la Avenida Alcalde Jose Elosegui, es una de las más concurridas de la ciudad y está limitada a 30 km/h. Sin embargo, desde su instalación, ha sancionado a alrededor de dieciséis usuarios por día, lo que ha generado un gran revuelo entre los donostiarras.
La principal crítica es que los carteles que avisan de la presencia del radar no son muy visibles, lo que puede llevar a los conductores a no tener en cuenta la velocidad a la que están circulando. Sin embargo, las autoridades locales defienden su instalación, argumentando que se encuentra cerca de una zona escolar y que es necesario aumentar la vigilancia en estas áreas.
En total, el radar en el Alto de Miracruz ha capturado casi 2.000 infracciones en los seis primeros meses de 2025, lo que es un número sorprendente. Además, otros radares han sido instalados en la ciudad, uno en la Avenida de Navarra y otro que se encuentra en el Paseo Doctor Berigistain.
La normativa establece que las velocidades en las vías urbanas deben ser de 30 km/h como máximo, lo que ha llevado a una mayor vigilancia en estas áreas. Los radares están diseñados para captar a los conductores que exceden este límite, y parece que el radar del Alto de Miracruz es uno de los más efectivos en la ciudad.
En resumen, el radar en el Alto de Miracruz de Donosti ha sido un éxito en términos de captura de infracciones, pero también ha generado polémica debido a la falta de visibilidad de los carteles que lo anuncian. Sin embargo, parece que esta medida es necesaria para mantener la seguridad en las vías urbanas y reducir el número de multas.
La zona donde se encuentra el radar, en la Avenida Alcalde Jose Elosegui, es una de las más concurridas de la ciudad y está limitada a 30 km/h. Sin embargo, desde su instalación, ha sancionado a alrededor de dieciséis usuarios por día, lo que ha generado un gran revuelo entre los donostiarras.
La principal crítica es que los carteles que avisan de la presencia del radar no son muy visibles, lo que puede llevar a los conductores a no tener en cuenta la velocidad a la que están circulando. Sin embargo, las autoridades locales defienden su instalación, argumentando que se encuentra cerca de una zona escolar y que es necesario aumentar la vigilancia en estas áreas.
En total, el radar en el Alto de Miracruz ha capturado casi 2.000 infracciones en los seis primeros meses de 2025, lo que es un número sorprendente. Además, otros radares han sido instalados en la ciudad, uno en la Avenida de Navarra y otro que se encuentra en el Paseo Doctor Berigistain.
La normativa establece que las velocidades en las vías urbanas deben ser de 30 km/h como máximo, lo que ha llevado a una mayor vigilancia en estas áreas. Los radares están diseñados para captar a los conductores que exceden este límite, y parece que el radar del Alto de Miracruz es uno de los más efectivos en la ciudad.
En resumen, el radar en el Alto de Miracruz de Donosti ha sido un éxito en términos de captura de infracciones, pero también ha generado polémica debido a la falta de visibilidad de los carteles que lo anuncian. Sin embargo, parece que esta medida es necesaria para mantener la seguridad en las vías urbanas y reducir el número de multas.