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El Athletic Bilbao se enfrenta al desafío de derrotar al FC Barcelona en la Supercopa, una cita que supone para los vascos el mayor escenario posible de conquista de títulos.
La euforia del verano ha dado paso a un clima de decepción en Bilbao, donde la afición del Athletic se siente frustrada por las actuaciones no muy convincentes de su equipo. La falta de gol es el principal lastre del cuadro vizcaíno, con solo 17 tantos en Liga, menos que el Levante en descenso y la mitad de los goles anotados por Villarreal, con quien peleó por el cuarto puesto la temporada pasada. Guruzeta es su máximo goleador del curso con cinco tantos.
La solidez defensiva también ha sido un problema para el Athletic, siendo el equipo más goleado de los diez primeros en Liga. El Oviedo, colista, solo ha encajado dos goles, mientras que el Barça, bajo la dirección de Hansi Flick, ha demostrado una mayor eficiencia en su campo.
Los problemas de pubis han afectado severamente al rendimiento de Nico Williams y a su hermano Iñaki, quienes también han sido lesados en la temporada. Además, otros jugadores clave como Simón, Vivian y Sancet no han alcanzado el nivel que lograron la temporada pasada.
Sin embargo, el Athletic tiene una oportunidad para cambiar de actitud y mostrar su potencial en esta Supercopa. La renovación firmada por Nico Williams fue un paso en la dirección correcta, mientras que Jesús Areso finalmente se decantó a favor del Athletic en detrimento de un Atlético que no le ofrecía las condiciones deseadas.
La ilusión en Bilbao estaba bajo mínimos después de la eliminación en los playoffs de la Champions. Pero Villalibre echó su trompeta a la maleta y el equipo está listo para hacer historia, ya que recordarán que aún peor llegaba en 2021, recién ejecutado el cambio de Marcelino por Garitano en el banquillo, cuando acabaron ganando el título tras doblegar al Madrid y al Barça.
El Athletic debe afrontar un reto mayúsculo, pero si puede superar su falta de gol y mejorar su solidez defensiva, no se creerá que se les ha jugado con más sencillez.
La euforia del verano ha dado paso a un clima de decepción en Bilbao, donde la afición del Athletic se siente frustrada por las actuaciones no muy convincentes de su equipo. La falta de gol es el principal lastre del cuadro vizcaíno, con solo 17 tantos en Liga, menos que el Levante en descenso y la mitad de los goles anotados por Villarreal, con quien peleó por el cuarto puesto la temporada pasada. Guruzeta es su máximo goleador del curso con cinco tantos.
La solidez defensiva también ha sido un problema para el Athletic, siendo el equipo más goleado de los diez primeros en Liga. El Oviedo, colista, solo ha encajado dos goles, mientras que el Barça, bajo la dirección de Hansi Flick, ha demostrado una mayor eficiencia en su campo.
Los problemas de pubis han afectado severamente al rendimiento de Nico Williams y a su hermano Iñaki, quienes también han sido lesados en la temporada. Además, otros jugadores clave como Simón, Vivian y Sancet no han alcanzado el nivel que lograron la temporada pasada.
Sin embargo, el Athletic tiene una oportunidad para cambiar de actitud y mostrar su potencial en esta Supercopa. La renovación firmada por Nico Williams fue un paso en la dirección correcta, mientras que Jesús Areso finalmente se decantó a favor del Athletic en detrimento de un Atlético que no le ofrecía las condiciones deseadas.
La ilusión en Bilbao estaba bajo mínimos después de la eliminación en los playoffs de la Champions. Pero Villalibre echó su trompeta a la maleta y el equipo está listo para hacer historia, ya que recordarán que aún peor llegaba en 2021, recién ejecutado el cambio de Marcelino por Garitano en el banquillo, cuando acabaron ganando el título tras doblegar al Madrid y al Barça.
El Athletic debe afrontar un reto mayúsculo, pero si puede superar su falta de gol y mejorar su solidez defensiva, no se creerá que se les ha jugado con más sencillez.