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La transformación del modelo bibliotecario a centro cultural en Madrid, impuesta por el equipo de José Luis Martínez-Almeida, ha generado una sensación de desconcerto entre los vecinos de varios barrios que ven cómo se abandonan sus promesas.
El proyecto de la Biblioteca Municipal Carmen Martín Gaite es el más reciente. El centro cultural tiene 2.266 metros cuadrados construidos pero su superficie útil será sensiblemente menor, lo que genera dudas sobre si la biblioteca cumplirá con las expectativas de sus usuarios.
En Villaverde, Montecarmelo, Carabanchel, Ensanche de Vallecas o El Cañaveral, vecinos han expresado sorpresa y descontento por cómo se está llevando a cabo este proyecto que muchos reclamaban hace años. Se temen la reducción de espacios para estudio y el menor catálogo de libros.
El Ayuntamiento defiende el formato, argumentando que no hay merma en los fondos dedicados a bibliotecas ni de los fondos para adquisición de obras. Según las estadísticas del servicio de bibliotecas, la satisfacción media de los usuarios es de 8,81 sobre 10.
Sin embargo, vecinos como Fernando Mardones expresan su frustración con el largo proceso y el cambio de proyectos que ya han esperado durante años. En Montecarmelo se estuvieron trabajando en las obras desde marzo de 2022, pero todavía no ha iniciado la actividad.
Según las pautas recomendadas de la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA), el modelo que está tomando forma es insuficiente. En barrios como San Andrés, Los Ángeles y Los Rosales, hay más de 100.000 habitantes pero solo dos bibliotecas para cubrir toda la población.
El proyecto de la Biblioteca Municipal Carmen Martín Gaite es el más reciente. El centro cultural tiene 2.266 metros cuadrados construidos pero su superficie útil será sensiblemente menor, lo que genera dudas sobre si la biblioteca cumplirá con las expectativas de sus usuarios.
En Villaverde, Montecarmelo, Carabanchel, Ensanche de Vallecas o El Cañaveral, vecinos han expresado sorpresa y descontento por cómo se está llevando a cabo este proyecto que muchos reclamaban hace años. Se temen la reducción de espacios para estudio y el menor catálogo de libros.
El Ayuntamiento defiende el formato, argumentando que no hay merma en los fondos dedicados a bibliotecas ni de los fondos para adquisición de obras. Según las estadísticas del servicio de bibliotecas, la satisfacción media de los usuarios es de 8,81 sobre 10.
Sin embargo, vecinos como Fernando Mardones expresan su frustración con el largo proceso y el cambio de proyectos que ya han esperado durante años. En Montecarmelo se estuvieron trabajando en las obras desde marzo de 2022, pero todavía no ha iniciado la actividad.
Según las pautas recomendadas de la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA), el modelo que está tomando forma es insuficiente. En barrios como San Andrés, Los Ángeles y Los Rosales, hay más de 100.000 habitantes pero solo dos bibliotecas para cubrir toda la población.