LatinoCurioso
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El mundo de hoy es un lugar donde el color se ha convertido en un recuerdo lejano, una sombra del pasado. Pantone, la institución que define los tonos para el mundo, ha tomado una decisión inaudita: elegir un blanco puro y simple como el color dominante. La tonalidad 11-4201 Cloud Dancer es el nuevo estándar, un blanco que simboliza "la influencia tranquilizadora en una sociedad que redescubre el valor de la reflexión serena", según afirman los especialistas.
Pero ¿qué significa esto en la práctica? En las cafeterías, donde antes se encontraba el color, ahora hay solo blanco y beige. Las mesas y sillas parecen tablas de operaciones médicas, con un tono que es a la vez desolador y aburrido. Los dueños de estas casas han perdido el coraje de expresarse a través del color, optando por un tono neutro que hace que todo se convierta en una silla, una mesa o una pared.
Incluso las influencias y las estrellas de la moda han adoptado este estilo minimalista, creyendo que es "aesthetic" y "trendy". Las casas de Kim Kardashian son un ejemplo perfecto de esto: desde el sofá hasta las velas, todo es beige, blanco o neutro. Los peluches infantiles también se han sumido al baño del color, para lucir más atractivos en las fotos. Es como si la gente hubiera perdido la capacidad de soñar con colores vibrantes y emocionales.
En este mundo donde el color ha sido desterrado, nos queda solo una pregunta: ¿qué habrá pasado cuando esta tendencia se vuelva tan exhaustiva que sea irrelevante? ¿O será que simplemente nos conformaremos con vivir en un mundo de grises y blancos, sin imaginación ni color? Solo el tiempo lo dirá.
Pero ¿qué significa esto en la práctica? En las cafeterías, donde antes se encontraba el color, ahora hay solo blanco y beige. Las mesas y sillas parecen tablas de operaciones médicas, con un tono que es a la vez desolador y aburrido. Los dueños de estas casas han perdido el coraje de expresarse a través del color, optando por un tono neutro que hace que todo se convierta en una silla, una mesa o una pared.
Incluso las influencias y las estrellas de la moda han adoptado este estilo minimalista, creyendo que es "aesthetic" y "trendy". Las casas de Kim Kardashian son un ejemplo perfecto de esto: desde el sofá hasta las velas, todo es beige, blanco o neutro. Los peluches infantiles también se han sumido al baño del color, para lucir más atractivos en las fotos. Es como si la gente hubiera perdido la capacidad de soñar con colores vibrantes y emocionales.
En este mundo donde el color ha sido desterrado, nos queda solo una pregunta: ¿qué habrá pasado cuando esta tendencia se vuelva tan exhaustiva que sea irrelevante? ¿O será que simplemente nos conformaremos con vivir en un mundo de grises y blancos, sin imaginación ni color? Solo el tiempo lo dirá.