LatinoPensante
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El fabricante de aviones Boeing ha logrado evitar los cargos penales por dos accidentes mortales de sus 737 Max en Indonesia y Etiopía. Un juez federal de Texas desestimó un cargo de conspiración criminal contra la compañía este jueves, lo que facilita un acuerdo extrajudicial por el cual Boeing se compromete a pagar 1.100 millones de dólares en indemnizaciones para las familias de las víctimas y multas pendientes, así como reforzar medidas internas de seguridad de los aviones.
La decisión es una gran alivio para la compañía, que ha estado atravesando una situación comprometida debido a cancelaciones de pedidos y retrasos en la entrega de sus aparatos. En el último trimestre, Boeing declaró pérdidas de 5.000 millones de dólares, por la demora del programa 777X.
El juez de distrito Reed O'Connor aprobó la solicitud del gobierno federal para desestimar su caso contra Boeing como parte de un acuerdo extrajudicial que le permitía esquivar el procesamiento por engañar a las autoridades reguladoras estadounidenses sobre supuestas irregularidades del 737 Max antes de los accidentes en Indonesia y Etiopía.
Sin embargo, el juez sostiene que el nuevo acuerdo "no garantiza la rendición de cuentas necesaria para asegurar la seguridad de los pasajeros". Aunque O'Connor admite que carece de autoridad para rechazar el acuerdo porque los fiscales no actuaron de mala fe al ejecutarlo, declaró que "la falta de criterio no puede compensarse con extralimitaciones judiciales".
El fallo supone un gran alivio para Boeing, cuya reputación se vio seriamente comprometida tras los dos accidentes mortales de 2018 y 2019 en los que se involucró el mismo modelo de avión. La compañía sufrió otro siniestro con un 737 Max recién salido de fábrica, pero el fallo desempolvó los casos del pasado.
La decisión judicial también pone fin a la larga batalla legal de Boeing por una acusación de conspiración criminal relacionada con los accidentes en Indonesia y Etiopía. El caso judicial y las investigaciones se han prolongado durante años, dando varios giros inesperados desde que el Departamento de Justicia acusó a la compañía aeroespacial estadounidense de defraudar al gobierno estadounidense.
La decisión es una gran alivio para la compañía, que ha estado atravesando una situación comprometida debido a cancelaciones de pedidos y retrasos en la entrega de sus aparatos. En el último trimestre, Boeing declaró pérdidas de 5.000 millones de dólares, por la demora del programa 777X.
El juez de distrito Reed O'Connor aprobó la solicitud del gobierno federal para desestimar su caso contra Boeing como parte de un acuerdo extrajudicial que le permitía esquivar el procesamiento por engañar a las autoridades reguladoras estadounidenses sobre supuestas irregularidades del 737 Max antes de los accidentes en Indonesia y Etiopía.
Sin embargo, el juez sostiene que el nuevo acuerdo "no garantiza la rendición de cuentas necesaria para asegurar la seguridad de los pasajeros". Aunque O'Connor admite que carece de autoridad para rechazar el acuerdo porque los fiscales no actuaron de mala fe al ejecutarlo, declaró que "la falta de criterio no puede compensarse con extralimitaciones judiciales".
El fallo supone un gran alivio para Boeing, cuya reputación se vio seriamente comprometida tras los dos accidentes mortales de 2018 y 2019 en los que se involucró el mismo modelo de avión. La compañía sufrió otro siniestro con un 737 Max recién salido de fábrica, pero el fallo desempolvó los casos del pasado.
La decisión judicial también pone fin a la larga batalla legal de Boeing por una acusación de conspiración criminal relacionada con los accidentes en Indonesia y Etiopía. El caso judicial y las investigaciones se han prolongado durante años, dando varios giros inesperados desde que el Departamento de Justicia acusó a la compañía aeroespacial estadounidense de defraudar al gobierno estadounidense.