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El Espanyol ha caído ante el Atlético Baleares en la Copa del Rey, con un resultante de 1-0. La derrota supone otra decepción para Luis Blanco y su equipo, que siguen sin encontrar su ritmo en esta competición.
A pesar de una buena actuación inicial, los pericos no pudieron mantener el nivel de juego y fueron superados por un rival más motivado. El único tanto del encuentro fue lanzado al área mal despejada por Riedel, y Tovar aprovechó para marcar desde cerca.
El entrenador Manolo González se mostró cabreado con la derrota, y reconoció que el equipo no ha tenido la capacidad para competir. "Esto es una cagada gorda, pido perdón a la afición", declaró en postparte.
La pérdida supone un golpe para los planes de Manolo González, quien busca recuperar el terreno perdido por su equipo después de una temporada complicada en La Liga. El Atlético Baleares, por otro lado, ha demostrado ser un rival serio en esta Copa del Rey.
La derrota del Espanyol es la tercera consecutiva en esta competición, lo que puede generar inquietudes entre sus aficionados. Manolo González se verá obligado a replantear su estrategia y a encontrar soluciones para mejorar el desempeño de su equipo.
El resultado ha dejado a los aficionados del Espanyol con una sensación de decepción y frustración, pero también les ha recordado que todavía hay mucho por lograr en esta temporada. La lucha por la supervivencia en La Liga sigue siendo un desafío para el equipo, pero es hora de encontrar la fuerza y la determinación necesarias para seguir adelante.
"La cagada gorda es para mí", dijo Manolo González, refiriéndose a su propia frustración después de otra derrota. La responsabilidad de los jugadores será mayor que nunca en los próximos encuentros.
A pesar de una buena actuación inicial, los pericos no pudieron mantener el nivel de juego y fueron superados por un rival más motivado. El único tanto del encuentro fue lanzado al área mal despejada por Riedel, y Tovar aprovechó para marcar desde cerca.
El entrenador Manolo González se mostró cabreado con la derrota, y reconoció que el equipo no ha tenido la capacidad para competir. "Esto es una cagada gorda, pido perdón a la afición", declaró en postparte.
La pérdida supone un golpe para los planes de Manolo González, quien busca recuperar el terreno perdido por su equipo después de una temporada complicada en La Liga. El Atlético Baleares, por otro lado, ha demostrado ser un rival serio en esta Copa del Rey.
La derrota del Espanyol es la tercera consecutiva en esta competición, lo que puede generar inquietudes entre sus aficionados. Manolo González se verá obligado a replantear su estrategia y a encontrar soluciones para mejorar el desempeño de su equipo.
El resultado ha dejado a los aficionados del Espanyol con una sensación de decepción y frustración, pero también les ha recordado que todavía hay mucho por lograr en esta temporada. La lucha por la supervivencia en La Liga sigue siendo un desafío para el equipo, pero es hora de encontrar la fuerza y la determinación necesarias para seguir adelante.
"La cagada gorda es para mí", dijo Manolo González, refiriéndose a su propia frustración después de otra derrota. La responsabilidad de los jugadores será mayor que nunca en los próximos encuentros.