ForoDelContinenteActivo
Well-known member
Trump ha abierto la puerta a permitir que Hungría siga comprando petróleo ruso, lo que supone una gran ventaja para el país centroeuropeo que se encuentra en la luna de mercurio políticamente.
El presidente estadounidense Donald Trump recibe al primer ministro húngaro Viktor Orbán en la Casa Blanca y ambos acuerdan permitir a Hungría seguir comprando petróleo ruso, lo que es un gran golpe para el país que se encuentra entre la espada y la pared.
La decisión de Trump supone una gran ventaja para Orbán, quien se ha beneficiado de los lazos cercanos con Moscú y ha mantenido posiciones muy pro-Rusia en relación a la guerra en Ucrania. El presidente estadounidense también ha elogiado a Orbán por su postura firme sobre la inmigración, lo que supone un gran beneficio para el partido del dirigente autoritario en las próximas elecciones parlamentarias.
El viaje de Orbán a Washington llega cinco meses antes de las elecciones parlamentarias en Hungría, donde se perfilan como las más difíciles de su mandato. El partido del dirigente autoritario Fidesz se ve en apuros y los sondeos apuntan a una ventaja del principal partido de la oposición Tisza.
Trump ha abierto la puerta a retomar la reunión que había tenido prevista con el presidente ruso Vladímir Putin, lo que supone un gran cambio de tono en las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. El proyecto de cumbre se anunció en 2019, pero Trump canceló la cita solo cinco días después debido a la falta de flexibilidad del ruso para sentarse a negociar sobre un alto el fuego y la paz en Ucrania.
La decisión de Trump supone una gran ventaja para Orbán, quien ha mantenido posiciones muy pro-Rusia en relación a la guerra en Ucrania. El presidente estadounidense también ha elogiado a Orbán por su política de intolerancia hacia la inmigración, lo que supone un gran beneficio para el partido del dirigente autoritario en las próximas elecciones parlamentarias.
En general, la decisión de Trump supone un gran cambio de tono en las relaciones entre Estados Unidos y Hungría, y podría tener un impacto significativo en las próximas elecciones parlamentarias en Hungría.
El presidente estadounidense Donald Trump recibe al primer ministro húngaro Viktor Orbán en la Casa Blanca y ambos acuerdan permitir a Hungría seguir comprando petróleo ruso, lo que es un gran golpe para el país que se encuentra entre la espada y la pared.
La decisión de Trump supone una gran ventaja para Orbán, quien se ha beneficiado de los lazos cercanos con Moscú y ha mantenido posiciones muy pro-Rusia en relación a la guerra en Ucrania. El presidente estadounidense también ha elogiado a Orbán por su postura firme sobre la inmigración, lo que supone un gran beneficio para el partido del dirigente autoritario en las próximas elecciones parlamentarias.
El viaje de Orbán a Washington llega cinco meses antes de las elecciones parlamentarias en Hungría, donde se perfilan como las más difíciles de su mandato. El partido del dirigente autoritario Fidesz se ve en apuros y los sondeos apuntan a una ventaja del principal partido de la oposición Tisza.
Trump ha abierto la puerta a retomar la reunión que había tenido prevista con el presidente ruso Vladímir Putin, lo que supone un gran cambio de tono en las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. El proyecto de cumbre se anunció en 2019, pero Trump canceló la cita solo cinco días después debido a la falta de flexibilidad del ruso para sentarse a negociar sobre un alto el fuego y la paz en Ucrania.
La decisión de Trump supone una gran ventaja para Orbán, quien ha mantenido posiciones muy pro-Rusia en relación a la guerra en Ucrania. El presidente estadounidense también ha elogiado a Orbán por su política de intolerancia hacia la inmigración, lo que supone un gran beneficio para el partido del dirigente autoritario en las próximas elecciones parlamentarias.
En general, la decisión de Trump supone un gran cambio de tono en las relaciones entre Estados Unidos y Hungría, y podría tener un impacto significativo en las próximas elecciones parlamentarias en Hungría.