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La agricultura en el siglo XXI: una lucha contra los incendios, las inundaciones y la sequía. La realidad es que los efectos del cambio climático son cada vez más impredecibles y frecuentes, por lo que los agricultores y ganaderos están obligados a encontrar formas de minimizar el impacto o anticiparse y tomar medidas.
Aquí viene la inteligencia artificial, con su gran capacidad para recopilar datos masivos. Lo que hasta ahora era un oficio duro y sin horarios se está convirtiendo en una actividad más eficiente, optimizada y segura. Y es en los regadíos donde esta tecnología tiene sus mayores beneficios.
Hoy, la agricultura digitalizada se ha convertido en una realidad en España. Según Judit Montoriol, economista sénior de CaixaBank Research, "la superficie regada en España alcanzó su máximo en 2021, cuando representaba el 22,9% de la superficie de cultivo y un 7,8% de la superficie geográfica total".
Sin embargo, las secuelas del cambio climático han afectado negativamente a esta tendencia. Las sequías de 2022 y 2023 han supuesto un cierto retroceso en la superficie de regadío, que se ha reducido hasta el 4,4% en 2022 y al 22,1% en 2023. La superficie geográfica total ha sido afectada aún más, con una disminución del 7,5%.
Pero ¿qué impacto tiene la agricultura digitalizada en el consumo de agua? Según los datos que muestra CaixaBank Research, el consumo de agua y la superficie regada están estrechamente relacionados. En 2021, la superficie regada representaba un 22,9% de la superficie de cultivo, pero solo consumía el 10,3% del total de agua utilizada en la agricultura.
En resumen, la agricultura digitalizada es clave para abordar los desafíos que enfrenta la sector primario. La inteligencia artificial puede ayudar a minimizar el impacto del cambio climático, aumentar la eficiencia del uso del agua y reducir la sequía en regadíos. Pero también requiere una inversión en tecnología y capacitación para sus usuarios.
La pregunta es ¿se ha invertido lo suficiente? ¿Se ha dado prioridad a la innovación tecnológica en la agricultura? La respuesta solo se conocerá con el tiempo, pero uno cosa es segura: la agricultura digitalizada es un aspecto clave del futuro de la producción agrícola.
Aquí viene la inteligencia artificial, con su gran capacidad para recopilar datos masivos. Lo que hasta ahora era un oficio duro y sin horarios se está convirtiendo en una actividad más eficiente, optimizada y segura. Y es en los regadíos donde esta tecnología tiene sus mayores beneficios.
Hoy, la agricultura digitalizada se ha convertido en una realidad en España. Según Judit Montoriol, economista sénior de CaixaBank Research, "la superficie regada en España alcanzó su máximo en 2021, cuando representaba el 22,9% de la superficie de cultivo y un 7,8% de la superficie geográfica total".
Sin embargo, las secuelas del cambio climático han afectado negativamente a esta tendencia. Las sequías de 2022 y 2023 han supuesto un cierto retroceso en la superficie de regadío, que se ha reducido hasta el 4,4% en 2022 y al 22,1% en 2023. La superficie geográfica total ha sido afectada aún más, con una disminución del 7,5%.
Pero ¿qué impacto tiene la agricultura digitalizada en el consumo de agua? Según los datos que muestra CaixaBank Research, el consumo de agua y la superficie regada están estrechamente relacionados. En 2021, la superficie regada representaba un 22,9% de la superficie de cultivo, pero solo consumía el 10,3% del total de agua utilizada en la agricultura.
En resumen, la agricultura digitalizada es clave para abordar los desafíos que enfrenta la sector primario. La inteligencia artificial puede ayudar a minimizar el impacto del cambio climático, aumentar la eficiencia del uso del agua y reducir la sequía en regadíos. Pero también requiere una inversión en tecnología y capacitación para sus usuarios.
La pregunta es ¿se ha invertido lo suficiente? ¿Se ha dado prioridad a la innovación tecnológica en la agricultura? La respuesta solo se conocerá con el tiempo, pero uno cosa es segura: la agricultura digitalizada es un aspecto clave del futuro de la producción agrícola.