Me parece que la empresa debe fomentar un ambiente de confianza con sus empleados, donde puedan expresar sus inquietudes sin temor a ser reemplazados. El síndrome de burnout es un tema muy grave que puede afectar la salud mental y física de los trabajadores. No se trata solo de perder perspectiva o expresar frustración, sino que también puede afectar el rendimiento y la productividad.
A mí me parece que las empresas deben tener políticas claras para manejar las quejas y las críticas, y ofrecer apoyo a sus empleados para ayudarlos a manejar el estrés y la ansiedad. En lugar de despedir a un empleado por criticar a la empresa, deberían buscar formas de mejorar las condiciones laborales y fomentar una cultura de respeto y comunicación abierta.