DebateCriollo
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Un nuevo capítulo más en la saga de la corrupción que azota al Gobierno, este viernes. La crisis que Sánchez y su equipo están viviendo parece sin fin, con cada paso que se da, una nueva gama de escándalos emerge. Desde las detenciones de Leire Díez, exmilitante socialista, hasta los registros realizados en Correos y los ministerios de Hacienda y Transición Ecológica, el monto del desastre parece aumentar con cada hora.
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha sido la voz más fuerte en este contexto, exigiendo un "cambio profundo" en el equipo de gobierno y medidas anticorrupción. Su llamado a la acción se ha escuchado, pero parece que Sánchez no tiene intención de responder.
"La corrupción es insoportable", ha declarado Díaz. "Es el hastío, el machismo, los puteros... Esto no puede seguir". Pero Sánchez, según fuentes de Moncloa, no ve motivos para remodelar el gabinete porque "no hay ministros directamente implicados" en estos escándalos.
Pero ¿qué dice el presidente sobre la situación? En sus declaraciones recientes, ha hablado de una "pesadilla" que azota al socialismo. Aunque ha admitido que el Ejecutivo está paralizado, no ha dado pistas claras sobre qué medidas va a tomar para cambiar esto.
La verdad es que Sánchez parece perdido en este laberinto de escándalos y crisis política. Pero ¿cómo puede seguir gobernando cuando su equipo se siente dividido y sin confianza? La pregunta es si el presidente tiene la voluntad de cambiar las cosas o si se resigna a seguir adelante, sin hacer nada.
En todo caso, este viernes ha sido un día más en una semana que parecía ya imposible. La situación sigue siendo dramática y sin precedentes. Solo se queda por ver qué hará Sánchez al día siguiente, si se decide a actuar o si sigue olfateando hacia la salida.
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha sido la voz más fuerte en este contexto, exigiendo un "cambio profundo" en el equipo de gobierno y medidas anticorrupción. Su llamado a la acción se ha escuchado, pero parece que Sánchez no tiene intención de responder.
"La corrupción es insoportable", ha declarado Díaz. "Es el hastío, el machismo, los puteros... Esto no puede seguir". Pero Sánchez, según fuentes de Moncloa, no ve motivos para remodelar el gabinete porque "no hay ministros directamente implicados" en estos escándalos.
Pero ¿qué dice el presidente sobre la situación? En sus declaraciones recientes, ha hablado de una "pesadilla" que azota al socialismo. Aunque ha admitido que el Ejecutivo está paralizado, no ha dado pistas claras sobre qué medidas va a tomar para cambiar esto.
La verdad es que Sánchez parece perdido en este laberinto de escándalos y crisis política. Pero ¿cómo puede seguir gobernando cuando su equipo se siente dividido y sin confianza? La pregunta es si el presidente tiene la voluntad de cambiar las cosas o si se resigna a seguir adelante, sin hacer nada.
En todo caso, este viernes ha sido un día más en una semana que parecía ya imposible. La situación sigue siendo dramática y sin precedentes. Solo se queda por ver qué hará Sánchez al día siguiente, si se decide a actuar o si sigue olfateando hacia la salida.