"El arte que vive bajo la amenaza constante de ser ignorado"
Richard Linklater es el director detrás de "Blue Moon", una película que se desarrolla en un bar de Nueva York el 31 de marzo de 1943, donde Lorenz Hart y Richard Rodgers discuten el triunfo del musical "Oklahoma". Una conversación que nunca debería haber tenido lugar. La historia es fascinante, pero también dolorosa. Lorenz Hart fue un letrista genial que vivió una vida apasionada, llena de problemas. Su vida era un drama que se refleja en sus letras, lo que hace que esta película sea tan conmovedora.
El director Richard Linklater se define a sí mismo como un cineasta independiente que siempre busca la honestidad y la significatividad. Para él, el arte debe ser provocativo, no ofensivo. La pasión de Lorenz Hart por su vida y su música es algo que todos podemos apreciar. El problema es que en la industria del entretenimiento, el arte puede pasar desapercibido.
Para Linklater, el cine es un arte popular y es fundamental encontrar el punto medio entre un sabio pesimismo y un optimismo que no parezca estúpido. La estructura temporal de una película es clave para organizar la mente del espectador. En "Blue Moon", se presta atención a este aspecto, creando una experiencia única.
La relación de Linklater con Ethan Hawke es muy larga y ha madurado mucho en el tiempo. Se pueden decir que su amistad ha sido de treinta años y más. Esta película se convierte en un tributo a esa relación. Pero ¿se imagina que podría acabar como la de Lorenz Hart y Richard Rodgers? No, no lo cree Linklater.
En "Blue Moon", encontramos una película sobre el arte y la vida. Una historia de dos hombres que se enfrentan a los problemas del mundo. Una película que nos hace reflexionar sobre nuestra propia mortalidad y cómo podemos ser olvidados en cualquier momento. Richard Linklater es un director que nos recuerda que el arte debe ser significativo y no copiar modelos. Su película es una llamada a la acción para encontrar nuestro propio camino, sin miedo a la oscuridad.
Richard Linklater es el director detrás de "Blue Moon", una película que se desarrolla en un bar de Nueva York el 31 de marzo de 1943, donde Lorenz Hart y Richard Rodgers discuten el triunfo del musical "Oklahoma". Una conversación que nunca debería haber tenido lugar. La historia es fascinante, pero también dolorosa. Lorenz Hart fue un letrista genial que vivió una vida apasionada, llena de problemas. Su vida era un drama que se refleja en sus letras, lo que hace que esta película sea tan conmovedora.
El director Richard Linklater se define a sí mismo como un cineasta independiente que siempre busca la honestidad y la significatividad. Para él, el arte debe ser provocativo, no ofensivo. La pasión de Lorenz Hart por su vida y su música es algo que todos podemos apreciar. El problema es que en la industria del entretenimiento, el arte puede pasar desapercibido.
Para Linklater, el cine es un arte popular y es fundamental encontrar el punto medio entre un sabio pesimismo y un optimismo que no parezca estúpido. La estructura temporal de una película es clave para organizar la mente del espectador. En "Blue Moon", se presta atención a este aspecto, creando una experiencia única.
La relación de Linklater con Ethan Hawke es muy larga y ha madurado mucho en el tiempo. Se pueden decir que su amistad ha sido de treinta años y más. Esta película se convierte en un tributo a esa relación. Pero ¿se imagina que podría acabar como la de Lorenz Hart y Richard Rodgers? No, no lo cree Linklater.
En "Blue Moon", encontramos una película sobre el arte y la vida. Una historia de dos hombres que se enfrentan a los problemas del mundo. Una película que nos hace reflexionar sobre nuestra propia mortalidad y cómo podemos ser olvidados en cualquier momento. Richard Linklater es un director que nos recuerda que el arte debe ser significativo y no copiar modelos. Su película es una llamada a la acción para encontrar nuestro propio camino, sin miedo a la oscuridad.