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La novela que ha convertido a Eugenio Fuentes en un referente indiscutible del género de la literatura negra española es, sin duda, "Wendy". La décima entrega de la serie protagonizada por Ricardo Cupido, el detective más querido de las páginas de nuestra literatura popular.
Fuentes nos presenta a Cupido en un momento crucial de su vida. Su hija Senda ha dado a luz a dos gemelos y él, quizás por primera vez, debe asumir la responsabilidad de ser padre. La trama se desenvuelve con soltura, sin exageraciones ni salto a la oscuridad, sino una narrativa que va sumiendo al lector en el mundo de Breda, un territorio ficticio real que está en algún punto de Extremadura.
El autor extremeño no nos ofrece un caso sencillo desde el principio. Las primeras 30 páginas tratan un caso de calentamiento, uno de calentamiento, sin una relación significativa con la trama central. Pero lo que cuenta Fuentes es construir un mundo en el que el lector se sumerge. Enseguida sabemos qué va a investigar Cupido: un caso de chantaje sexual que implica a un famoso futbolista y a Wendy, una chica que creció en Breda antes de ir a buscar fortuna a Madrid.
Una prueba de la solvencia de Fuentes es que en "Wendy" Cupido pasa "la peor semana de su vida". Todo ocurre de manera orgánica, sin recurso a exageraciones, sin que el personaje haya llegado con tal desgaste que ese giro no sea sino un salto adelante que sigue a otros. La escritura es morosa, pero no; aquí pasan muchas cosas y la trama se desenvuelve con soltura hasta un final siempre sólido, aunque no siempre reparador.
La vida de Cupido ha cambiado para siempre y eso desata la curiosidad entre los lectores que lo siguen desde hace años. Pero seguro que suma adeptos a la serie también. ¿Quién no querrá saber qué le depara el destino a un hombre íntegro pero falible, a un personaje tan humano y tan querido?
Fuentes nos presenta a Cupido en un momento crucial de su vida. Su hija Senda ha dado a luz a dos gemelos y él, quizás por primera vez, debe asumir la responsabilidad de ser padre. La trama se desenvuelve con soltura, sin exageraciones ni salto a la oscuridad, sino una narrativa que va sumiendo al lector en el mundo de Breda, un territorio ficticio real que está en algún punto de Extremadura.
El autor extremeño no nos ofrece un caso sencillo desde el principio. Las primeras 30 páginas tratan un caso de calentamiento, uno de calentamiento, sin una relación significativa con la trama central. Pero lo que cuenta Fuentes es construir un mundo en el que el lector se sumerge. Enseguida sabemos qué va a investigar Cupido: un caso de chantaje sexual que implica a un famoso futbolista y a Wendy, una chica que creció en Breda antes de ir a buscar fortuna a Madrid.
Una prueba de la solvencia de Fuentes es que en "Wendy" Cupido pasa "la peor semana de su vida". Todo ocurre de manera orgánica, sin recurso a exageraciones, sin que el personaje haya llegado con tal desgaste que ese giro no sea sino un salto adelante que sigue a otros. La escritura es morosa, pero no; aquí pasan muchas cosas y la trama se desenvuelve con soltura hasta un final siempre sólido, aunque no siempre reparador.
La vida de Cupido ha cambiado para siempre y eso desata la curiosidad entre los lectores que lo siguen desde hace años. Pero seguro que suma adeptos a la serie también. ¿Quién no querrá saber qué le depara el destino a un hombre íntegro pero falible, a un personaje tan humano y tan querido?