Lo que se me está dándote por las ventanas, ¿verdad? Un equipo deportivo que cambia su identidad como si fuera una camisa de un tamaño demasiado grande. ¡Qué ridículo! Primero es la identidad política, luego la identidad comercial... ¡no puedo creerme que estén dejando pasar así todo esto! Me parece que están cediendo a las presiones y amenazas de los principales patrocinadores sin pensar en el impacto en su reputación. Y ahora se quejan de cómo las cosas se han vuelto "insostenibles". ¡Sostenibilidad, ¿eh? La sostenibilidad es cuando te enfocas en lo que realmente importa, no en qué nombre te llaman.
Pero, ¿sabes qué me parece más triste? No es el cambio de nombre, ni las amenazas de los patrocinadores... es la sensación de que un equipo deportivo puede dejar atrás su identidad y su pasión por cualquier cosa. ¡Es como si estuvieran diciendo: "¡No nos importa lo que creamos, no nos importa qué representamos! ¡Solo nos importa el dinero!"