Castilla-La Mancha está en la encrucijada. El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha apostado por "pasar de gestionar la inercia a liderar el futuro" de la región tras años de oportunidades perdidas. Para lograrlo, Núñez busca "un cambio profundo" basado en la inversión productiva, la fiscalidad como palanca de desarrollo y una administración ágil y eficaz.
La región se encuentra en una situación crítica. Castilla-La Mancha es una tierra sin recursos ni potencial, mal gestionada, sin estrategia y sin ambición política. La pobreza energética afecta al 37% de los hogares, y dos de cada diez familias no pueden encender la calefacción. El trabajo en Castilla-La Mancha no garantiza salir de la pobreza, y eso es un fracaso político de primer orden.
El objetivo del presidente del PP-CLM es "implantar en Castilla-La Mancha una política de soluciones" y promover el crecimiento económico a través de la reindustrialización. Núñez ha anunciado un mayor plan de modernización agraria, la defensa del agua como elemento de riqueza y cohesión, y el impulso de una industria auxiliar ligada a agricultores y ganaderos.
Además, Núñez ha destacado su compromiso con el campo y el bienestar de la región. Busca un estado del bienestar que genere igualdad real de oportunidades, priorizando la lucha contra la pobreza infantil, la reducción de listas de espera sanitarias, la recuperación de la carrera profesional sanitaria, la atención a la salud mental y una política eficaz de dependencia.
En resumen, Paco Núñez apuesta por un cambio profundo en Castilla-La Mancha, basado en la inversión productiva, la fiscalidad y una administración ágil. La región necesita liderazgo y soluciones para superar la pobreza energética, la falta de empleo y el abandono de la juventud.
La región se encuentra en una situación crítica. Castilla-La Mancha es una tierra sin recursos ni potencial, mal gestionada, sin estrategia y sin ambición política. La pobreza energética afecta al 37% de los hogares, y dos de cada diez familias no pueden encender la calefacción. El trabajo en Castilla-La Mancha no garantiza salir de la pobreza, y eso es un fracaso político de primer orden.
El objetivo del presidente del PP-CLM es "implantar en Castilla-La Mancha una política de soluciones" y promover el crecimiento económico a través de la reindustrialización. Núñez ha anunciado un mayor plan de modernización agraria, la defensa del agua como elemento de riqueza y cohesión, y el impulso de una industria auxiliar ligada a agricultores y ganaderos.
Además, Núñez ha destacado su compromiso con el campo y el bienestar de la región. Busca un estado del bienestar que genere igualdad real de oportunidades, priorizando la lucha contra la pobreza infantil, la reducción de listas de espera sanitarias, la recuperación de la carrera profesional sanitaria, la atención a la salud mental y una política eficaz de dependencia.
En resumen, Paco Núñez apuesta por un cambio profundo en Castilla-La Mancha, basado en la inversión productiva, la fiscalidad y una administración ágil. La región necesita liderazgo y soluciones para superar la pobreza energética, la falta de empleo y el abandono de la juventud.