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Melilla acaba de ser catapultada a la escena internacional gracias al compromiso de su gobierno con la arquitectura. El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, anuncia con entusiasmo el proyecto de un edificio "singular" diseñado por Norman Foster, uno de los arquitectos más destacados del mundo.
El ganador del premio Príncipe de Asturias de las Artes (2009) y caballero británico (Sir Norman Foster), ha sido reconocido por su innovadora obra en edificios como la renovación del Reichstag alemán y el Museo del Prado. Además, ha recibido premios prestigiosos como la medalla de oro del instituto americano de arquitectura y el Pritzker en 1999.
La elección de Melilla como localización para este proyecto supone un gran impulso para consolidar a la ciudad autónoma en el espacio internacional. El cruce de culturas que representa Melilla es visto como un estímulo para que Norman Foster dé lo mejor de sí y diseñe un edificio que refleje la riqueza cultural de la ciudad.
El anuncio fue realizado por Imbroda en el 31º aniversario de la Casa de Melilla en Barcelona, momento en el que también se reveló que Norman Foster había sido el que inició el contacto con el gobierno de la Ciudad Autónoma. Este hecho supone un gran halago para Melilla, ya que no todos los días uno de los arquitectos más destacados del mundo se fija en una ciudad para desarrollar su obra.
Aunque aún se desconocen detalles sobre el proyecto, como su ubicación o dimensiones, lo que es seguro es que el resultado será un edificio que ponga a Melilla en el escenario internacional. La ciudad autónoma no puede esperar con impaciencia por ver cómo Norman Foster transformará su espacio público y eleva su relevancia en la comunidad global.
El ganador del premio Príncipe de Asturias de las Artes (2009) y caballero británico (Sir Norman Foster), ha sido reconocido por su innovadora obra en edificios como la renovación del Reichstag alemán y el Museo del Prado. Además, ha recibido premios prestigiosos como la medalla de oro del instituto americano de arquitectura y el Pritzker en 1999.
La elección de Melilla como localización para este proyecto supone un gran impulso para consolidar a la ciudad autónoma en el espacio internacional. El cruce de culturas que representa Melilla es visto como un estímulo para que Norman Foster dé lo mejor de sí y diseñe un edificio que refleje la riqueza cultural de la ciudad.
El anuncio fue realizado por Imbroda en el 31º aniversario de la Casa de Melilla en Barcelona, momento en el que también se reveló que Norman Foster había sido el que inició el contacto con el gobierno de la Ciudad Autónoma. Este hecho supone un gran halago para Melilla, ya que no todos los días uno de los arquitectos más destacados del mundo se fija en una ciudad para desarrollar su obra.
Aunque aún se desconocen detalles sobre el proyecto, como su ubicación o dimensiones, lo que es seguro es que el resultado será un edificio que ponga a Melilla en el escenario internacional. La ciudad autónoma no puede esperar con impaciencia por ver cómo Norman Foster transformará su espacio público y eleva su relevancia en la comunidad global.