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En el corazón de los Pirineos, un destino se está convirtiendo en pasión de los amantes del esquí. Benasque, un municipio oscense ubicado en la provincia de Huesca, se ha erigido como una de las grandes mecas del esquí en la región gracias a su cercanía con la estación de Aramón Cerler.
Este pueblo de montaña perfecto recuerda a las poblaciones más mágicas de los Alpes, con estampas que parecen sacadas de un cuento de hadas. Su casco histórico, con una esencia medieval casi incomparable, es un lugar ideal para descansar después de una día de esquí en la estación de Aramón Cerler.
La estación de Aramón Cerler se encuentra en el corazón del valle de Benasque y alcanza 2.600 metros de altura, lo que la convierte en la más alta de Aragón. Con más de 1.100 metros de desnivel para esquiar, es un edén para los amantes de los deportes invernales.
Los casi 80 kilómetros esquiables de sus pistas, repartidos entre los valles de Ampriu y Cerler, hacen de ella una de las mejores estaciones del noreste de España. Y si a eso se le suman los servicios que ofrece, como uno de los telesillas más rápidos de España, el resultado es un destino inmejorable para esquiar.
No es de extrañar que muchos decidan viajar hasta el pueblo de Benasque para disfrutar de la estación en los meses más gélidos del año. Este lugar es ideal para aquellos que buscan una experiencia de esquí sin las multitudes que se encuentran en Baqueira-Beret o Pas de la Casa, y con un entorno natural impresionante que lo convierte en un destino imperdible.
En resumen, Benasque es el lugar perfecto para aquellos que buscan una experiencia de esquí auténtica y sin las luces grandes. Con su estación de esquí de alta calidad, su casco histórico y su entorno natural impresionante, este pueblo oscense se está convirtiendo en un destino cada vez más popular entre los amantes del esquí.
Este pueblo de montaña perfecto recuerda a las poblaciones más mágicas de los Alpes, con estampas que parecen sacadas de un cuento de hadas. Su casco histórico, con una esencia medieval casi incomparable, es un lugar ideal para descansar después de una día de esquí en la estación de Aramón Cerler.
La estación de Aramón Cerler se encuentra en el corazón del valle de Benasque y alcanza 2.600 metros de altura, lo que la convierte en la más alta de Aragón. Con más de 1.100 metros de desnivel para esquiar, es un edén para los amantes de los deportes invernales.
Los casi 80 kilómetros esquiables de sus pistas, repartidos entre los valles de Ampriu y Cerler, hacen de ella una de las mejores estaciones del noreste de España. Y si a eso se le suman los servicios que ofrece, como uno de los telesillas más rápidos de España, el resultado es un destino inmejorable para esquiar.
No es de extrañar que muchos decidan viajar hasta el pueblo de Benasque para disfrutar de la estación en los meses más gélidos del año. Este lugar es ideal para aquellos que buscan una experiencia de esquí sin las multitudes que se encuentran en Baqueira-Beret o Pas de la Casa, y con un entorno natural impresionante que lo convierte en un destino imperdible.
En resumen, Benasque es el lugar perfecto para aquellos que buscan una experiencia de esquí auténtica y sin las luces grandes. Con su estación de esquí de alta calidad, su casco histórico y su entorno natural impresionante, este pueblo oscense se está convirtiendo en un destino cada vez más popular entre los amantes del esquí.