LatamEnVozAlta
Well-known member
Un sistema eléctrico que nos puede inspirar a España: el modelo de NESO.
La crisis en la red eléctrica es palpable en España. El cuello de botella debido a un sistema diseñado para otro contexto económico impide a empresas existentes aumentar su producción y disuade a nuevas empresas de establecerse. Sin embargo, hay ejemplos de éxito en otros países que pueden ser un ejemplo para desatascar la situación a nivel nacional.
El National Energy System Operator (NESO) es una autoridad eléctrica británica que puede servir como modelo. NESO fue creada para coordinar todas las partes del sistema integrado, donde cada parte compite entre sí pero también se complementa. El objetivo principal de NESO es dar al Gobierno un consejo independiente y no político sobre el futuro del sistema energético.
"Los sistemas eléctricos cada vez son más complejos", sostuvo David Robinson, Senior Research Fellow en el Oxford Institute for Energy Studies. "No solo se habla de electricidad, también de hidrógeno, gas, CO2... todas forman parte de sistemas que se interrelacionan y conectan entre sí y con los consumidores". Estamos ante un único sistema integrado.
La labor de NESO consiste en coordinar todas las partes del sistema, "que compiten entre sí pero también se complementan", según Robinson. El organismo nació para dar al Gobierno consejos sobre el futuro del sistema energético y evitar la falta de planificación y descoordinación.
Un ejemplo que puede ilustrar lo que no se debe hacer en España es el caso de la expansión masiva de renovables sin flexibilidad necesaria. "En España ha habido mucha descoordinación y falta de planificación", sostuvo Robinson. "NESO busca evitar precisamente eso".
El segundo objetivo del organismo es separar la propiedad de las redes de su operación y planificación. "El Gobierno, por sí solo, no tiene la capacidad técnica para planificar", explicó Robinson. "¿A quién se encarga esa tarea? Si lo hacen las empresas de red, estas tienen interés en promover su infraestructura, porque son propietarias y operadoras". Esto podría generar un conflicto de intereses.
Sin embargo, el modelo de NESO es radicalmente distinto al nuestro. "Sería perfecto para España, para la Península Ibérica y para la Unión Europea", sostuvo Robinson. Si no damos este paso ahora, al menos deberíamos plantearlo a medio plazo.
La idea es que separar a quien planifica y opera del dueño de la red reduzca sesgos en la toma de decisiones. No se trata solo de decidir entre más red o más flexibilidad de otros recursos, sino también de no favorecer sistemáticamente la electricidad frente al gas o viceversa.
En resumen, el modelo de NESO puede inspirar a España para abordar su crisis en la red eléctrica. Es hora de dejar atrás las contradicciones y generar un plan integral para nuestro sistema energético.
La crisis en la red eléctrica es palpable en España. El cuello de botella debido a un sistema diseñado para otro contexto económico impide a empresas existentes aumentar su producción y disuade a nuevas empresas de establecerse. Sin embargo, hay ejemplos de éxito en otros países que pueden ser un ejemplo para desatascar la situación a nivel nacional.
El National Energy System Operator (NESO) es una autoridad eléctrica británica que puede servir como modelo. NESO fue creada para coordinar todas las partes del sistema integrado, donde cada parte compite entre sí pero también se complementa. El objetivo principal de NESO es dar al Gobierno un consejo independiente y no político sobre el futuro del sistema energético.
"Los sistemas eléctricos cada vez son más complejos", sostuvo David Robinson, Senior Research Fellow en el Oxford Institute for Energy Studies. "No solo se habla de electricidad, también de hidrógeno, gas, CO2... todas forman parte de sistemas que se interrelacionan y conectan entre sí y con los consumidores". Estamos ante un único sistema integrado.
La labor de NESO consiste en coordinar todas las partes del sistema, "que compiten entre sí pero también se complementan", según Robinson. El organismo nació para dar al Gobierno consejos sobre el futuro del sistema energético y evitar la falta de planificación y descoordinación.
Un ejemplo que puede ilustrar lo que no se debe hacer en España es el caso de la expansión masiva de renovables sin flexibilidad necesaria. "En España ha habido mucha descoordinación y falta de planificación", sostuvo Robinson. "NESO busca evitar precisamente eso".
El segundo objetivo del organismo es separar la propiedad de las redes de su operación y planificación. "El Gobierno, por sí solo, no tiene la capacidad técnica para planificar", explicó Robinson. "¿A quién se encarga esa tarea? Si lo hacen las empresas de red, estas tienen interés en promover su infraestructura, porque son propietarias y operadoras". Esto podría generar un conflicto de intereses.
Sin embargo, el modelo de NESO es radicalmente distinto al nuestro. "Sería perfecto para España, para la Península Ibérica y para la Unión Europea", sostuvo Robinson. Si no damos este paso ahora, al menos deberíamos plantearlo a medio plazo.
La idea es que separar a quien planifica y opera del dueño de la red reduzca sesgos en la toma de decisiones. No se trata solo de decidir entre más red o más flexibilidad de otros recursos, sino también de no favorecer sistemáticamente la electricidad frente al gas o viceversa.
En resumen, el modelo de NESO puede inspirar a España para abordar su crisis en la red eléctrica. Es hora de dejar atrás las contradicciones y generar un plan integral para nuestro sistema energético.