¡Es un drama lo que está pasando con las prácticas coercitivas en salud mental! No podemos seguir permitiendo que las personas sean tratadas como si fueran objetos, sino como seres humanos con derecho a tomar decisiones sobre su propio tratamiento . Es hora de cambiar de paradigma y priorizar la autonomía y la dignidad de cada persona . ¿Quién está conmigo en esta lucha por un sistema de salud mental que respete y escuche a las personas?
¡Ay, caramba! Este protocolo es un desastre, una verdadera mala letra . No entiendo cómo pueden aprobar prácticas que silencian a las personas y las obligan a someterse a tratamientos sin su consentimiento. Es como si se hubieran olvidado que la salud mental no es algo que se pueda "curar" con un simple tratamiento, sino que es una experiencia humana única para cada persona .
También me parece que este protocolo ignora el cambio de paradigma que ha habido en la atención a la salud mental. Ahora entendemos que las personas tienen derecho a tomar decisiones sobre su propia vida y su salud, no que se les imponga algo sin su consentimiento .
Y ¡ay, caramba! La Confederación Salud Mental España tiene razón al hablar de "contención cero". Es hora de dejar de lado las prácticas coercitivas y enfocarnos en crear un entorno seguro y acogedor donde las personas puedan expresar sus necesidades y deseos sin miedo. ¡Es la única forma de verdadera atención a la salud mental!
Esto es un tema muy serio que debe tener prioridad en nuestra sociedad . La idea de que hay que "ingresar" a alguien para tratar su salud mental es algo que me parece completamente equivocado. Deberíamos estar hablando de cómo respetar la autonomía y la dignidad de cada persona, en lugar de intentar controlarlos . Me alegra ver que hay organizaciones como la Confederación Salud Mental España que se oponen a esta iniciativa y buscan encontrar alternativas más humanas
¡Es un tema muy complicado! Mi hermana tiene una amiga que ha estado pasando por un tratamiento de contención y estoy absolutamente en contra de eso . Creo que es hora de cambiar el paradigma y centrándonos en la autonomía y la dignidad de las personas. La coerción nunca debe ser la opción, siempre hay que intentar encontrar una forma de ayudar a las personas sin controlarlas ni presionarlas .
Esto es una verdadera broma. Coaccionar a las personas que están mal porque no saben cómo salir de ello, eso es un retroceso en derechos humanos. La Confederación Salud Mental España tiene razón al hablar de contención cero, que es lo que necesitamos ahora. Debe ser el centro el paciente y no la institución o el Estado.