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Un actor sin igual ha muerto a los 81 años
El mundo del cine perdió a uno de sus actores más prolíficos y versátiles en la historia, Udo Kier. Con una carrera que abarcó más de cuatro décadas, este actor alemán dejó un legado indelible en las pantallas de todo el mundo.
Kier, conocido por su mirada penetrante e inconfundible, se convirtió en un tótem del cine de terror y colaboró con algunos de los directores más influyentes de la historia, como Rainer Werner Fassbinder, Gus Van Sant y Lars von Trier. Sus interpretaciones en películas como "Carne para Frankenstein", "Sangre para Drácula" y "Nymphomaniac: Vol. II" se convirtieron en clásicos del género.
Pero Kier no se limitó a la pantalla grande. También trabajó en televisión, videoclips y videojuegos, demostrando su versatilidad como actor. Fue el padrino del hijo de Lars von Trier y colaboró con él en varias películas, incluyendo "Epidemic" y "Dogville".
En la década de 1990, Kier se convirtió en una especie de "invencible" en Hollywood, apareciendo en películas como "Ace Ventura", "Johnny Mnemonic" y "Armageddon". A medida que envejecía, sigue trabajando con productores y directores de renombre, como S. Craig Zahler.
A lo largo de su carrera, Kier admitió que había rodado 100 películas, de las cuales 50 eran "malas" y solo 50 "buenas". Pero para él, el hecho de haber trabajado en tantas producciones era un honor en sí mismo.
Con su muerte, el cine pierde a un actor sin igual. Udo Kier dejó un legado que seguirá siendo recordado durante generaciones. Su contribución a la pantalla y su capacidad para crear personajes memorables lo convierten en uno de los actores más destacados de la historia.
El mundo del cine perdió a uno de sus actores más prolíficos y versátiles en la historia, Udo Kier. Con una carrera que abarcó más de cuatro décadas, este actor alemán dejó un legado indelible en las pantallas de todo el mundo.
Kier, conocido por su mirada penetrante e inconfundible, se convirtió en un tótem del cine de terror y colaboró con algunos de los directores más influyentes de la historia, como Rainer Werner Fassbinder, Gus Van Sant y Lars von Trier. Sus interpretaciones en películas como "Carne para Frankenstein", "Sangre para Drácula" y "Nymphomaniac: Vol. II" se convirtieron en clásicos del género.
Pero Kier no se limitó a la pantalla grande. También trabajó en televisión, videoclips y videojuegos, demostrando su versatilidad como actor. Fue el padrino del hijo de Lars von Trier y colaboró con él en varias películas, incluyendo "Epidemic" y "Dogville".
En la década de 1990, Kier se convirtió en una especie de "invencible" en Hollywood, apareciendo en películas como "Ace Ventura", "Johnny Mnemonic" y "Armageddon". A medida que envejecía, sigue trabajando con productores y directores de renombre, como S. Craig Zahler.
A lo largo de su carrera, Kier admitió que había rodado 100 películas, de las cuales 50 eran "malas" y solo 50 "buenas". Pero para él, el hecho de haber trabajado en tantas producciones era un honor en sí mismo.
Con su muerte, el cine pierde a un actor sin igual. Udo Kier dejó un legado que seguirá siendo recordado durante generaciones. Su contribución a la pantalla y su capacidad para crear personajes memorables lo convierten en uno de los actores más destacados de la historia.