La cumbre de emergencia en Bruselas busca convencer a Bélgica de utilizar activos rusos congelados para financiar a Ucrania. El canciller alemán Friedrich Merz y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen se reunirán este viernes con el primer ministro belga Bart de Wever.
La UE había comprometido anteriormente a correr con los gastos de Kiev para hacer frente a la agresión rusa, pero se está acabando el dinero y cada vez menos gobiernos están dispuestos a que sus contribuyentes corran con los gastos de un conflicto que se alarga ya desde hace tres años.
Von der Leyen puso sobre la mesa dos opciones: emitir deuda conjunta utilizando el presupuesto comunitario como garantía o utilizar la liquidez generada por los activos rusos congelados mediante sanciones para dar un préstamo a Kiev. Sin embargo, la gran parte de esos activos están en manos de Euroclear, una empresa con sede en Bruselas que no le convence al gobierno belga.
El problema es que la indemnización "por expropiación ilegal" que podría pedir Rusia podría ser superior a los activos congelados y Bélgica no aceptará jamás asumir sola los riesgos de esa operación.
La propuesta de Von der Leyen incluye hacer ilegal devolver esos activos al considerar que la guerra en Ucrania supone no solo una violación del derecho internacional sino también una grave distorsión para la economía europea. Sin embargo, Valérie Urbain, la CEO de Euroclear, considera que esa propuesta "tal y como es a día de hoy, no es realista" dado el papel sistémico de Euroclear en los mercados financieros.
El objetivo de la reunión es discutir la propuesta del pasado miércoles y abordar directamente las dudas que Bélgica sigue planteando. Sin embargo, no se ha aclarado si Von der Leyen pondrá nuevas medidas sobre la mesa para convencer a Bart de Wever.
La UE había comprometido anteriormente a correr con los gastos de Kiev para hacer frente a la agresión rusa, pero se está acabando el dinero y cada vez menos gobiernos están dispuestos a que sus contribuyentes corran con los gastos de un conflicto que se alarga ya desde hace tres años.
Von der Leyen puso sobre la mesa dos opciones: emitir deuda conjunta utilizando el presupuesto comunitario como garantía o utilizar la liquidez generada por los activos rusos congelados mediante sanciones para dar un préstamo a Kiev. Sin embargo, la gran parte de esos activos están en manos de Euroclear, una empresa con sede en Bruselas que no le convence al gobierno belga.
El problema es que la indemnización "por expropiación ilegal" que podría pedir Rusia podría ser superior a los activos congelados y Bélgica no aceptará jamás asumir sola los riesgos de esa operación.
La propuesta de Von der Leyen incluye hacer ilegal devolver esos activos al considerar que la guerra en Ucrania supone no solo una violación del derecho internacional sino también una grave distorsión para la economía europea. Sin embargo, Valérie Urbain, la CEO de Euroclear, considera que esa propuesta "tal y como es a día de hoy, no es realista" dado el papel sistémico de Euroclear en los mercados financieros.
El objetivo de la reunión es discutir la propuesta del pasado miércoles y abordar directamente las dudas que Bélgica sigue planteando. Sin embargo, no se ha aclarado si Von der Leyen pondrá nuevas medidas sobre la mesa para convencer a Bart de Wever.