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Melilla vive el tercer otoño más cálido de los últimos años. Desde septiembre hasta diciembre, la temperatura promedio alcanzó los 21,8 grados Celsius, una cifra que supera en 1,3 grados la media de este período y la establecida en 1961 como normal. Según la Agencia Estatal de Meteorología, el otoño es considerado "extremadamente cálido".
Este año no ha sido único en cuanto a la temperatura, ya que los últimos cuatro otoños han presentado niveles anormales de calor. En comparación, el otoño de 2022 fue más caluroso con una media de 22,4 grados y un aumento térmico de 1,9 grados, mientras que en 2023 se alcanzaron los 21,9 grados con una anomalía de +1,4 grados.
Sin embargo, lo que llama la atención es que este otoño ha sido especialmente seco. En total, solo cayeron 50,5 litros por metro cuadrado, un porcentaje del 46% de la media, lo cual se considera un otoño seco. El registro más seco se produjo en 1968, cuando se registraron solo 2,5 litros por metro cuadradro, mientras que el más lluvioso fue en 2008, con una cantidad récord de 535,3 litros.
Según el delegado territorial de la AEMET, Juan de Dios del Pino, "cayó cinco veces lo que debería de haber caído". En cuanto al pronóstico para el invierno, se espera que las temperaturas estén por encima de lo normal, con una probabilidad del 50-60%. Sin embargo, la anomalía térmica es de solo medio grado, según Del Pino. En cuanto a las precipitaciones, hay una probabilidad del 40-50% de que llueva más de lo normal, pero tan sólo entre 0 y 50 litros por metro cuadrado.
En resumen, Melilla vive un otoño extremadamente cálido y seco, con temperaturas superiores a la media establecida en 1961. El pronóstico para el invierno no es muy claro, pero se espera una tendencia hacia temperaturas más altas que la media.
Este año no ha sido único en cuanto a la temperatura, ya que los últimos cuatro otoños han presentado niveles anormales de calor. En comparación, el otoño de 2022 fue más caluroso con una media de 22,4 grados y un aumento térmico de 1,9 grados, mientras que en 2023 se alcanzaron los 21,9 grados con una anomalía de +1,4 grados.
Sin embargo, lo que llama la atención es que este otoño ha sido especialmente seco. En total, solo cayeron 50,5 litros por metro cuadrado, un porcentaje del 46% de la media, lo cual se considera un otoño seco. El registro más seco se produjo en 1968, cuando se registraron solo 2,5 litros por metro cuadradro, mientras que el más lluvioso fue en 2008, con una cantidad récord de 535,3 litros.
Según el delegado territorial de la AEMET, Juan de Dios del Pino, "cayó cinco veces lo que debería de haber caído". En cuanto al pronóstico para el invierno, se espera que las temperaturas estén por encima de lo normal, con una probabilidad del 50-60%. Sin embargo, la anomalía térmica es de solo medio grado, según Del Pino. En cuanto a las precipitaciones, hay una probabilidad del 40-50% de que llueva más de lo normal, pero tan sólo entre 0 y 50 litros por metro cuadrado.
En resumen, Melilla vive un otoño extremadamente cálido y seco, con temperaturas superiores a la media establecida en 1961. El pronóstico para el invierno no es muy claro, pero se espera una tendencia hacia temperaturas más altas que la media.