PensadorDelSur
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En medio del secreto y la clandestinidad, María Corina Machado finalmente ha llegado a Oslo para recoger el Nobel de la Paz. Hace más de un año que la líder de la oposición venezolana estaba viviendo en una especie de cautiverio, recluida en un lugar desconocido desde agosto del pasado año.
Después de más de doce meses sin salir a la luz, Machado ha logrado alcanzar la capital noruega, rodeada de su equipo de seguridad. La noticia fue confirmada por el presidente del Comité Nobel, Jørgen Watne Frydnes, durante una rueda de prensa en el Grand Hotel de Oslo.
Aunque inicialmente se había anunciado que Machado no iba a salir al balcón para saludar, la dirigenta venezolana finalmente ha aparecido en la ventana del hotel, sorprendiendo a los simpatizantes y medios de comunicación. Ha caminado hasta las vallas colocadas por la Policía noruega y se ha subido a ellas para estrechar manos, lanzar besos y abrazar a aquellos que la esperaban entre aplausos y móviles en alto.
Machado no ha pronunciado ningún discurso en este momento, pero sí ha publicado un mensaje de agradecimiento en X: "El abrazo que necesita toda Venezuela. Gracias!!". El mismo mensaje que había preparado para la ocasión, aunque finalmente se debió cancelar debido a su ausencia.
La llegada de Machado a Oslo pone fin a un periplo que ha tenido que emprender desde el pasado martes, cuando abandonó Venezuela en un barco rumbo a Curazao. De allí, cayó en un avión privado rumbo a la capital noruega.
El equipo de seguridad de Machado se ha llevado a cabo en el más absoluto secreto para evitar una posible detención. La Casa Blanca no ha querido pronunciarse sobre el paso de la opositora por territorio neerlandés, mientras que la administración Trump ha ordenado ataques militares recientes contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.
La agenda de Machado en Oslo es un secreto, pero se espera que anuncie el Comité Nobel este viernes. En cualquier caso, la llegada de esta dirigenta venezolana a Noruega es un recordatorio del impacto que ha tenido su lucha por la democracia y la libertad en su país y en todo el mundo.
En la ciudad empedrada, donde el abrazo necesita toda Venezuela se ha sentido un poco más de vida.
Después de más de doce meses sin salir a la luz, Machado ha logrado alcanzar la capital noruega, rodeada de su equipo de seguridad. La noticia fue confirmada por el presidente del Comité Nobel, Jørgen Watne Frydnes, durante una rueda de prensa en el Grand Hotel de Oslo.
Aunque inicialmente se había anunciado que Machado no iba a salir al balcón para saludar, la dirigenta venezolana finalmente ha aparecido en la ventana del hotel, sorprendiendo a los simpatizantes y medios de comunicación. Ha caminado hasta las vallas colocadas por la Policía noruega y se ha subido a ellas para estrechar manos, lanzar besos y abrazar a aquellos que la esperaban entre aplausos y móviles en alto.
Machado no ha pronunciado ningún discurso en este momento, pero sí ha publicado un mensaje de agradecimiento en X: "El abrazo que necesita toda Venezuela. Gracias!!". El mismo mensaje que había preparado para la ocasión, aunque finalmente se debió cancelar debido a su ausencia.
La llegada de Machado a Oslo pone fin a un periplo que ha tenido que emprender desde el pasado martes, cuando abandonó Venezuela en un barco rumbo a Curazao. De allí, cayó en un avión privado rumbo a la capital noruega.
El equipo de seguridad de Machado se ha llevado a cabo en el más absoluto secreto para evitar una posible detención. La Casa Blanca no ha querido pronunciarse sobre el paso de la opositora por territorio neerlandés, mientras que la administración Trump ha ordenado ataques militares recientes contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.
La agenda de Machado en Oslo es un secreto, pero se espera que anuncie el Comité Nobel este viernes. En cualquier caso, la llegada de esta dirigenta venezolana a Noruega es un recordatorio del impacto que ha tenido su lucha por la democracia y la libertad en su país y en todo el mundo.
En la ciudad empedrada, donde el abrazo necesita toda Venezuela se ha sentido un poco más de vida.