La Asamblea de Madrid ha aprobado este jueves la creación del vigésimo campus universitario en la región, lo que significará que la red privada en España ya alcanzará el mismo número de estatales. La institución IE Universidad Madrid, adscrita al Instituto de Empresa, ocupará la sede actual de la Torre Caleido, en el centro de la capital.
Este cambio legal permite a la universidad regirse por la legislación madrileña, lo que contrasta con las universidades públicas que dependen de la Ley Orgánica 6/2001, de 29 de noviembre, de Universidades Públicas. La institución cuenta ya con seis universidades públicas y 14 privadas.
La última pública se fundó en 1996 y no hay intención de abrir ninguna nueva. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso tiene entre manos otras tres iniciativas. Desde 1998 no se aprueba ninguna universidad pública en España, mientras que la expansión de las universidades privadas es un hecho. Con IE University, los centros de pago pasan a ser 48, apenas dos de menos que los estatales.
El Grupo Popular ha contado con los votos a favor de Vox, la abstención de los socialistas y la papeleta en contra de Más Madrid. La consejería regional había paralizado la tramitación de la creación de IE Universidad Madrid hace más de un año, coincidiendo con el periodo de instrucción del caso de Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno.
El último campus aprobado fue la Universidad Internacional del Desarrollo, la primera privada de Extremadura. En ese caso, el informe fue "demoledor", con frases como que los 3.000 euros de capital social parecen insuficientes. El gobierno extremeño estudia otros tres proyectos.
IE Universidad Madrid cuenta con el informe favorable, aunque condicionado, del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y emitido por la Conferencia General de Política Universitaria (CGPU). La institución no tiene problemas de solvencia financiera y prevé en el curso académico 2027-2028 inaugurar una nueva sede dedicada a los grados de Ciencia y Tecnología.
Sin embargo, su punto débil es la investigación. Aunque tiene un plan de mejora que pasa por contratar a 200 profesores investigadores en cinco años, y enfocados en cuatro temáticas: economía, entorno político y geopolítico, innovación y regulación tecnológica y transición ecológica.
El Ejecutivo regional se ha comprometido a invertir 50 millones en becas. Madrid cuenta con otras tres propuestas encima de la mesa y todas disponen de un informe contrario de la CGPU, lo que resulta poco estético aprobar tantos centros sin calidad acreditada.
La lógica dice que la consejería debería haber llevado al proyecto Universidad Abierta de Europa junto con el del Instituto de Empresa. Pero los técnicos fueron implacables en su diagnóstico sobre esta universidad y no se da el paso. El Ejecutivo quiere ir dosificando, lo que puede tener consecuencias para las propuestas.
Este cambio legal permite a la universidad regirse por la legislación madrileña, lo que contrasta con las universidades públicas que dependen de la Ley Orgánica 6/2001, de 29 de noviembre, de Universidades Públicas. La institución cuenta ya con seis universidades públicas y 14 privadas.
La última pública se fundó en 1996 y no hay intención de abrir ninguna nueva. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso tiene entre manos otras tres iniciativas. Desde 1998 no se aprueba ninguna universidad pública en España, mientras que la expansión de las universidades privadas es un hecho. Con IE University, los centros de pago pasan a ser 48, apenas dos de menos que los estatales.
El Grupo Popular ha contado con los votos a favor de Vox, la abstención de los socialistas y la papeleta en contra de Más Madrid. La consejería regional había paralizado la tramitación de la creación de IE Universidad Madrid hace más de un año, coincidiendo con el periodo de instrucción del caso de Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno.
El último campus aprobado fue la Universidad Internacional del Desarrollo, la primera privada de Extremadura. En ese caso, el informe fue "demoledor", con frases como que los 3.000 euros de capital social parecen insuficientes. El gobierno extremeño estudia otros tres proyectos.
IE Universidad Madrid cuenta con el informe favorable, aunque condicionado, del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y emitido por la Conferencia General de Política Universitaria (CGPU). La institución no tiene problemas de solvencia financiera y prevé en el curso académico 2027-2028 inaugurar una nueva sede dedicada a los grados de Ciencia y Tecnología.
Sin embargo, su punto débil es la investigación. Aunque tiene un plan de mejora que pasa por contratar a 200 profesores investigadores en cinco años, y enfocados en cuatro temáticas: economía, entorno político y geopolítico, innovación y regulación tecnológica y transición ecológica.
El Ejecutivo regional se ha comprometido a invertir 50 millones en becas. Madrid cuenta con otras tres propuestas encima de la mesa y todas disponen de un informe contrario de la CGPU, lo que resulta poco estético aprobar tantos centros sin calidad acreditada.
La lógica dice que la consejería debería haber llevado al proyecto Universidad Abierta de Europa junto con el del Instituto de Empresa. Pero los técnicos fueron implacables en su diagnóstico sobre esta universidad y no se da el paso. El Ejecutivo quiere ir dosificando, lo que puede tener consecuencias para las propuestas.