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El olor a pescado se ha vuelto cada vez más pesado en el puerto de Sassoon, uno de los puertos pesqueros más antiguos y concurridos de la costa del mar Arábigo, ubicado en Bombay. En una mañana de octubre, grupos de mujeres vestidas con saris de colores se sientan juntas en el muelle a pelar gambas, mientras que los hombres arrastran sus embarcaciones llenas de hielo para cargarlas y llevarlas a los exportadores de marisco.
Muchos de ellos pertenecen a la comunidad indígena Koli, muy numerosa en el Estado de Maharashtra y dedicada a la pesca y la agricultura. Lakshmi Madhukarter, una trabajadora del puerto, asegura que el negocio sufre pérdidas debido a los aranceles impuestos por Estados Unidos. "No entiendo exactamente qué son los aranceles", asegura, "pero no estamos vendiendo tanto como antes".
Los exportadores indios han visto su negocio disminuir un 80% en relación con las exportaciones a EE UU. La Autoridad de Desarrollo de las Exportaciones de Productos Marinos del país ha informado que India exportó 1,7 millones de toneladas de marisco durante 2024 y 2025, por un valor de 7,4 millones de dólares.
El problema se agravó cuando Donald Trump impuso aranceles del 50% a las exportaciones indias para castigar a Nueva Delhi por importar petróleo de Rusia. El mercado de marisco indio se está atravesando dificultades, con las tasas aplicadas a India siendo las más elevadas decretadas por Washington en el continente asiático.
El Gobierno de India espera cerrar un acuerdo comercial con EE UU para reducir los aranceles antes de que termine el año. Sin embargo, la realidad parece alejar este entendimiento, y se suman nuevas amenazas a las exportadoras indias.
Además del impacto económico, las mujeres que trabajan en el puerto también enfrentan la preocupación de perder sus empleos debido al cambio en el mercado. Shanti, una trabajadora de 60 años, explica: "Nacimos aquí y la gamba es muy importante para nuestra comunidad koli".
Janaardhan Pawar, supervisor del almacén Lakshmi Seafoods, afirma que su negocio ha notado las consecuencias del arancel. "Las mujeres que trabajan en mi almacén pertenecen a la comunidad koli. Pescan gambas y luego las pelan en nuestro almacén. Les pagamos en función de la cantidad de gambas que pelan al día", explica.
El precio de las gambas también ha disminuido debido al arancel, lo que afecta a los pescadores y trabajadores del puerto. Krishna Pawle, presidente de Shiv Bhartiya Ports Sena, afirma que el desalojo de los comerciantes por parte de la Autoridad Portuaria de Bombay también es un problema grave.
La situación se vuelve cada vez más compleja para las exportadoras indias, con problemas adicionales como el aumento del alquiler y la pérdida de empleos. Es urgente encontrar soluciones para ayudar a estos pequeños productores y trabajadores.
Muchos de ellos pertenecen a la comunidad indígena Koli, muy numerosa en el Estado de Maharashtra y dedicada a la pesca y la agricultura. Lakshmi Madhukarter, una trabajadora del puerto, asegura que el negocio sufre pérdidas debido a los aranceles impuestos por Estados Unidos. "No entiendo exactamente qué son los aranceles", asegura, "pero no estamos vendiendo tanto como antes".
Los exportadores indios han visto su negocio disminuir un 80% en relación con las exportaciones a EE UU. La Autoridad de Desarrollo de las Exportaciones de Productos Marinos del país ha informado que India exportó 1,7 millones de toneladas de marisco durante 2024 y 2025, por un valor de 7,4 millones de dólares.
El problema se agravó cuando Donald Trump impuso aranceles del 50% a las exportaciones indias para castigar a Nueva Delhi por importar petróleo de Rusia. El mercado de marisco indio se está atravesando dificultades, con las tasas aplicadas a India siendo las más elevadas decretadas por Washington en el continente asiático.
El Gobierno de India espera cerrar un acuerdo comercial con EE UU para reducir los aranceles antes de que termine el año. Sin embargo, la realidad parece alejar este entendimiento, y se suman nuevas amenazas a las exportadoras indias.
Además del impacto económico, las mujeres que trabajan en el puerto también enfrentan la preocupación de perder sus empleos debido al cambio en el mercado. Shanti, una trabajadora de 60 años, explica: "Nacimos aquí y la gamba es muy importante para nuestra comunidad koli".
Janaardhan Pawar, supervisor del almacén Lakshmi Seafoods, afirma que su negocio ha notado las consecuencias del arancel. "Las mujeres que trabajan en mi almacén pertenecen a la comunidad koli. Pescan gambas y luego las pelan en nuestro almacén. Les pagamos en función de la cantidad de gambas que pelan al día", explica.
El precio de las gambas también ha disminuido debido al arancel, lo que afecta a los pescadores y trabajadores del puerto. Krishna Pawle, presidente de Shiv Bhartiya Ports Sena, afirma que el desalojo de los comerciantes por parte de la Autoridad Portuaria de Bombay también es un problema grave.
La situación se vuelve cada vez más compleja para las exportadoras indias, con problemas adicionales como el aumento del alquiler y la pérdida de empleos. Es urgente encontrar soluciones para ayudar a estos pequeños productores y trabajadores.