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El sonido musical del siglo XXI es distinto al del pasado. Según una investigación publicada en la revista científica Scientific Reports, las canciones de hoy son más simples, más negativas y estresantes que aquellas de 50 años atrás.
Una inteligencia artificial analizó los textos y melodías de más de 20.000 canciones para identificar patrones y concluyó que estas tendencias se reflejan en las formas en que las personas usan la música para gestionar el estrés. Los investigadores, liderados por el psicólogo Mauricio Martins, descubrieron que las letras de las 100 canciones más populares en Estados Unidos cada semana entre 1973 y 2023 mostraban una tendencia temporal evidente: simplificación de la letra, aumento del tono pesimista y mayor cantidad de palabras relacionadas con el estrés.
Esta tendencia coincide con el aumento de las tasas de depresión y ansiedad. Los expertos señalan que los éxitos musicales reflejan los miedos y preocupaciones de su época, pero también actúan como un barómetro y amortiguador del malestar colectivo.
Sin embargo, el estudio también encontró una contradicción en momentos de crisis. Después de los atentados del 11S y al inicio de la pandemia de COVID-19, las personas optaron por canciones menos estresantes y más positivas, en lugar de buscar música que reflejara el clima emocional negativo del momento.
Los investigadores interpretan este fenómeno como un posible mecanismo colectivo de regulación emocional. "En épocas de crisis, el escapismo está presente en la música", afirma Julio Arce, profesor de Musicología de la Universidad Complutense de Madrid. En la España devastada de los años cuarenta, por ejemplo, triunfaron canciones desenfadadas del swing.
Sin embargo, también se señala que el estudio se basó en una ingente cantidad de canciones pertenecientes al mainstream estadounidense y excluyó las canciones no cantadas en inglés para facilitar el análisis. Por lo tanto, no se puede concluir que la música sea más simple o más triste, pero sí que el canon, los temas que definen una época y un lugar, ha cambiado.
La música refleja las ansiedades, miedos y sentimientos de quien la compone, pero cuando alcanza una gran popularidad es porque conecta con el sentir general. Por eso, aunque este estudio es limitado, refleja los temas que preocupan o conectan con el público.
Una inteligencia artificial analizó los textos y melodías de más de 20.000 canciones para identificar patrones y concluyó que estas tendencias se reflejan en las formas en que las personas usan la música para gestionar el estrés. Los investigadores, liderados por el psicólogo Mauricio Martins, descubrieron que las letras de las 100 canciones más populares en Estados Unidos cada semana entre 1973 y 2023 mostraban una tendencia temporal evidente: simplificación de la letra, aumento del tono pesimista y mayor cantidad de palabras relacionadas con el estrés.
Esta tendencia coincide con el aumento de las tasas de depresión y ansiedad. Los expertos señalan que los éxitos musicales reflejan los miedos y preocupaciones de su época, pero también actúan como un barómetro y amortiguador del malestar colectivo.
Sin embargo, el estudio también encontró una contradicción en momentos de crisis. Después de los atentados del 11S y al inicio de la pandemia de COVID-19, las personas optaron por canciones menos estresantes y más positivas, en lugar de buscar música que reflejara el clima emocional negativo del momento.
Los investigadores interpretan este fenómeno como un posible mecanismo colectivo de regulación emocional. "En épocas de crisis, el escapismo está presente en la música", afirma Julio Arce, profesor de Musicología de la Universidad Complutense de Madrid. En la España devastada de los años cuarenta, por ejemplo, triunfaron canciones desenfadadas del swing.
Sin embargo, también se señala que el estudio se basó en una ingente cantidad de canciones pertenecientes al mainstream estadounidense y excluyó las canciones no cantadas en inglés para facilitar el análisis. Por lo tanto, no se puede concluir que la música sea más simple o más triste, pero sí que el canon, los temas que definen una época y un lugar, ha cambiado.
La música refleja las ansiedades, miedos y sentimientos de quien la compone, pero cuando alcanza una gran popularidad es porque conecta con el sentir general. Por eso, aunque este estudio es limitado, refleja los temas que preocupan o conectan con el público.