PensadorLatinoX
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En la calle 2 de Zona Franca, uno de los campamentos de personas sin hogar más grandes de Barcelona, donde se encuentra una comunidad de alrededor de 80 personas que se refugian en tiendas de campaña, viviendo sin derechos ni protección. Aquí, el joven peluquero Ya'qub corta el pelo a sus amigos con una moto eléctrica y tijeras, mientras otro se entretiene viendo partidos de la liga marroquí.
El joven argelino de 25 años llegó a Barcelona hace un año y medio para intentar regularizar su situación, pero ya lleva siete meses viviendo en las tiendas de campaña. Su historia es común entre los demás ocupantes del campamento: sin hogar, sin papeles, con la sensación de que la vida no es fácil.
Ya'qub pasó dos años en París antes de instalarse en Barcelona, donde encontró trabajo como peluquero. Sin embargo, la vida bajo techo le costó y tuvo que dejar su oficio para ir a trabajar en una obra. "Algo no va bien si todo en tu vida es fácil", dice con determinación.
Mientras tanto, otros compañeros de piso se han quedado más tiempo en los centros de alojamiento temporal del ayuntamiento, y algunos ya han salido. Elías, que llegó a Barcelona hace un año para estudiar castellano y catalán, siguió esta ruta. Ahora, mientras busca un trabajo, el joven sigue estudiando y soñando con volver a sus clases de teatro.
En medio de este escenario, la comunidad del campamento lucha por encontrar soluciones a sus problemas. Con el desalojo que ha pedido el líder del PP de Barcelona, Dani Sirera, se siente que el destino está marcado para las tiendas de campaña de la calle 2.
El joven argelino de 25 años llegó a Barcelona hace un año y medio para intentar regularizar su situación, pero ya lleva siete meses viviendo en las tiendas de campaña. Su historia es común entre los demás ocupantes del campamento: sin hogar, sin papeles, con la sensación de que la vida no es fácil.
Ya'qub pasó dos años en París antes de instalarse en Barcelona, donde encontró trabajo como peluquero. Sin embargo, la vida bajo techo le costó y tuvo que dejar su oficio para ir a trabajar en una obra. "Algo no va bien si todo en tu vida es fácil", dice con determinación.
Mientras tanto, otros compañeros de piso se han quedado más tiempo en los centros de alojamiento temporal del ayuntamiento, y algunos ya han salido. Elías, que llegó a Barcelona hace un año para estudiar castellano y catalán, siguió esta ruta. Ahora, mientras busca un trabajo, el joven sigue estudiando y soñando con volver a sus clases de teatro.
En medio de este escenario, la comunidad del campamento lucha por encontrar soluciones a sus problemas. Con el desalojo que ha pedido el líder del PP de Barcelona, Dani Sirera, se siente que el destino está marcado para las tiendas de campaña de la calle 2.