El engaño de los medicamentos milagrosos para adelgazar: ¿una solución efímera ante el problema crónico de la obesidad?
Un estudio reciente publicado en la revista BMJ ha revelado que personas que abandonan las terapias GLP-1, como Ozempic o Wegovy, recuperan su peso perdido en menos de 1,7 años, con una velocidad promedio de 0,4 kilogramos por mes. Esto es significativamente más rápido que la recuperación observada tras abandonar programas convencionales de dieta y ejercicio, donde el retorno al peso inicial se estima en casi cuatro años.
La realidad es que la pérdida de peso con estos medicamentos no es una solución permanente. Una vez suspendidos, los efectos beneficiosos sobre la salud cardiovascular y metabólica se revierten, y los indicadores de salud regresan a sus niveles anteriores en aproximadamente 1,4 años.
Pero qué sucede con las personas que usan estos medicamentos durante un período más largo? Un estudio publicado en el BMJ sugiere que mantener la terapia GLP-1 durante 3-4 años permite mantener un peso significativamente menor del que tendrían de otro modo, un beneficio que no suele observarse con pérdida de peso inducida por cambios en el estilo de vida.
Sin embargo, este tratamiento también tiene sus limitaciones. El problema es que los medicamentos como Ozempic o Wegovy son muy costosos y solo están disponibles para aquellos que pueden pagarlos. Esto significa que la mayoría de las personas no tienen acceso a estos tratamientos, lo que limita su eficacia en la lucha contra la obesidad.
El estudio también destaca la importancia de las prácticas dietéticas y de estilo de vida saludables como base del tratamiento para la obesidad. La pérdida de peso es un proceso complejo que requiere cambios a largo plazo, no soluciones rápidas o milagrosas.
En resumen, el uso de medicamentos GLP-1 como Ozempic o Wegovy puede ser una herramienta útil para la pérdida de peso, pero no debe considerarse como una solución permanente. Es importante que las personas tengan acceso a tratamientos asequibles y que se promueva la adopción de prácticas dietéticas y de estilo de vida saludables como base del tratamiento para la obesidad.
Un estudio reciente publicado en la revista BMJ ha revelado que personas que abandonan las terapias GLP-1, como Ozempic o Wegovy, recuperan su peso perdido en menos de 1,7 años, con una velocidad promedio de 0,4 kilogramos por mes. Esto es significativamente más rápido que la recuperación observada tras abandonar programas convencionales de dieta y ejercicio, donde el retorno al peso inicial se estima en casi cuatro años.
La realidad es que la pérdida de peso con estos medicamentos no es una solución permanente. Una vez suspendidos, los efectos beneficiosos sobre la salud cardiovascular y metabólica se revierten, y los indicadores de salud regresan a sus niveles anteriores en aproximadamente 1,4 años.
Pero qué sucede con las personas que usan estos medicamentos durante un período más largo? Un estudio publicado en el BMJ sugiere que mantener la terapia GLP-1 durante 3-4 años permite mantener un peso significativamente menor del que tendrían de otro modo, un beneficio que no suele observarse con pérdida de peso inducida por cambios en el estilo de vida.
Sin embargo, este tratamiento también tiene sus limitaciones. El problema es que los medicamentos como Ozempic o Wegovy son muy costosos y solo están disponibles para aquellos que pueden pagarlos. Esto significa que la mayoría de las personas no tienen acceso a estos tratamientos, lo que limita su eficacia en la lucha contra la obesidad.
El estudio también destaca la importancia de las prácticas dietéticas y de estilo de vida saludables como base del tratamiento para la obesidad. La pérdida de peso es un proceso complejo que requiere cambios a largo plazo, no soluciones rápidas o milagrosas.
En resumen, el uso de medicamentos GLP-1 como Ozempic o Wegovy puede ser una herramienta útil para la pérdida de peso, pero no debe considerarse como una solución permanente. Es importante que las personas tengan acceso a tratamientos asequibles y que se promueva la adopción de prácticas dietéticas y de estilo de vida saludables como base del tratamiento para la obesidad.