LatinoConPasiónX
Well-known member
Un método japonés sencillo para superar la procrastinación y reiniciar tu cerebro: "Corta las tareas en trozos pequeños y séfe, comienza a moverte".
El mundo occidental busca soluciones mágicas o muy complejas para reaccionar ante el desánimo, la falta de motivación o el bloqueo mental. Sin embargo, hay una filosofía japonesa que se está convirtiendo cada vez más en un referente para enfrentar la procrastinación: el método de "corta las tareas en trozos pequeños y séfe".
Esta técnica se basa en realizar una acción mínima que proporciona resultados en un tiempo relativamente corto. Se trata de identificar aquella tarea que se sitúa en el lugar de la menos prioridad, saber qué emociones genera y dividirla en microacciones realistas que puedan ser realizadas en un plazo inferior a dos minutos.
El objetivo es liberar una pequeña dosis de dopamina que refuerza el paso adelante. Esta respuesta química sirve también como señal de bienestar o recompensa, lo que hace que el impulso inicial se mantenga. La idea es crear un hábito o costumbre sólida y ayudar a que el trabajo fluya sin bloqueos innecesarios.
Para aplicar este método, hay algunos pasos esenciales. Primero, identifica qué tarea genera pereza. Luego, divide esa tarea en microacciones realistas. Establece un primer paso inferior a dos minutos y elegir una recompensa sencilla. Enfócate únicamente en comenzar y elimina las distracciones digitales y ambientales.
Finalmente, completa el primer paso y disfruta del premio. Si se repite esta secuencia cada día, se crea un estilo de vida más organizado y tranquilo, con menos ansiedad y estrés. La cultura japonesa hace uso de esta filosofía desde edades muy tempranas a través de actividades como la meditación o la escritura diaria de un diario.
En resumen, este método simple y práctico es una excelente manera de mejorar la rutina del día a día, reiniciar el cerebro cuando lo necesita y completar esas tareas que siempre quedan esperando para el día siguiente.
El mundo occidental busca soluciones mágicas o muy complejas para reaccionar ante el desánimo, la falta de motivación o el bloqueo mental. Sin embargo, hay una filosofía japonesa que se está convirtiendo cada vez más en un referente para enfrentar la procrastinación: el método de "corta las tareas en trozos pequeños y séfe".
Esta técnica se basa en realizar una acción mínima que proporciona resultados en un tiempo relativamente corto. Se trata de identificar aquella tarea que se sitúa en el lugar de la menos prioridad, saber qué emociones genera y dividirla en microacciones realistas que puedan ser realizadas en un plazo inferior a dos minutos.
El objetivo es liberar una pequeña dosis de dopamina que refuerza el paso adelante. Esta respuesta química sirve también como señal de bienestar o recompensa, lo que hace que el impulso inicial se mantenga. La idea es crear un hábito o costumbre sólida y ayudar a que el trabajo fluya sin bloqueos innecesarios.
Para aplicar este método, hay algunos pasos esenciales. Primero, identifica qué tarea genera pereza. Luego, divide esa tarea en microacciones realistas. Establece un primer paso inferior a dos minutos y elegir una recompensa sencilla. Enfócate únicamente en comenzar y elimina las distracciones digitales y ambientales.
Finalmente, completa el primer paso y disfruta del premio. Si se repite esta secuencia cada día, se crea un estilo de vida más organizado y tranquilo, con menos ansiedad y estrés. La cultura japonesa hace uso de esta filosofía desde edades muy tempranas a través de actividades como la meditación o la escritura diaria de un diario.
En resumen, este método simple y práctico es una excelente manera de mejorar la rutina del día a día, reiniciar el cerebro cuando lo necesita y completar esas tareas que siempre quedan esperando para el día siguiente.