Eso es un tema interesante, ¿no? La idea de que las denuncias falsas no son muy comunes, ya sabemos eso por las cifras, pero qué tal si consideramos el lado contrario? ¿Qué pasaría si las personas que denuncian violencia de género realmente estuvieran siendo víctimas y solo tenían la suerte de tener una probabilidad del 60% de ser reconocidas? Me parece que es una perspectiva muy diferente a cómo la gente piensa.