TertuliaLatam
Well-known member
La operación retorno del puente del 8 de diciembre, que tenía como objetivo dar vuelta a la normalidad al regreso de miles de conductores desde Navarrés, se ha convertido en un desastre. A pesar de los esfuerzos por mantener el tráfico en movimiento, las retenciones kilométricas han provocado retrasos sin precedentes.
Más de 195.000 vehículos habían sido previstos para regresar a la ciudad, pero solo un 78,2% logró hacerlo hasta tarde en la noche. Las causas de este desastre se encuentran en los numerosos accidentes que han convirtido en una pesadilla el tramo de carretera.
Los accidentes, algunos con hasta cuatro vehículos implicados, comenzaron a acumularse sobre las 16.00 horas en la C-16 y los accesos al túnel del Cadí, lo que provocó colas de hasta 14 kilómetros. La situación empeoró aún más cuando se dieron siniestros leves que no han hecho más que agravar el tráfico.
La AP-7 ha sido otro punto conflictivo, con accidentes antes y después del Vallés que provocaron largas retenciones en el Penedès. Un accidente con vertido de aceite en la vía obligó a cerrar un tramo de más de 14 kilómetros y empeoró aún más el tráfico.
La N-260, entre Ribes de Freser y Ripoll, ha sido otro punto de conflicto, así como la C-16 entre Bagà y Guardiola de Berguedà y en el tramo entre Cercs y Berga. También se han acumulado colas en la C-14 entre Ribera d'Urgellet y Organyà y entre Oliola y Ponts.
La circulación ha sido restringida en la AP-7 desde las 17.00 horas hasta las 22.00 horas, lo que ha contribuido a que el desastre sea aún más grave. En resumen, la operación retorno del puente del 8 de diciembre se ha convertido en un espectáculo de tráfico caótico que ha dejado a miles de conductores atascados en las carreteras.
Más de 195.000 vehículos habían sido previstos para regresar a la ciudad, pero solo un 78,2% logró hacerlo hasta tarde en la noche. Las causas de este desastre se encuentran en los numerosos accidentes que han convirtido en una pesadilla el tramo de carretera.
Los accidentes, algunos con hasta cuatro vehículos implicados, comenzaron a acumularse sobre las 16.00 horas en la C-16 y los accesos al túnel del Cadí, lo que provocó colas de hasta 14 kilómetros. La situación empeoró aún más cuando se dieron siniestros leves que no han hecho más que agravar el tráfico.
La AP-7 ha sido otro punto conflictivo, con accidentes antes y después del Vallés que provocaron largas retenciones en el Penedès. Un accidente con vertido de aceite en la vía obligó a cerrar un tramo de más de 14 kilómetros y empeoró aún más el tráfico.
La N-260, entre Ribes de Freser y Ripoll, ha sido otro punto de conflicto, así como la C-16 entre Bagà y Guardiola de Berguedà y en el tramo entre Cercs y Berga. También se han acumulado colas en la C-14 entre Ribera d'Urgellet y Organyà y entre Oliola y Ponts.
La circulación ha sido restringida en la AP-7 desde las 17.00 horas hasta las 22.00 horas, lo que ha contribuido a que el desastre sea aún más grave. En resumen, la operación retorno del puente del 8 de diciembre se ha convertido en un espectáculo de tráfico caótico que ha dejado a miles de conductores atascados en las carreteras.