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La desaparición del glaciar leonés Trasllambrión es un golpe devastador para el patrimonio natural de Castilla y León. Después de al menos 700 años, este helero de los Picos de Europa ha quedado reducido a apenas unas "manchas" gélidas en la montaña leonesa.
El aumento de las temperaturas en los últimos años, "acentuado por la acción del ser humano", ha llevado a esta triste consecuencia. El científico Javier Santos, especialista en glaciares y geógrafo en la Universidad de León, lamenta la decadencia estudiada tras muchos análisis, en épocas diversas, sobre esta menguante masa congelada: "Es un golpe a un elemento singular del patrimonio natural, los heleros de los Picos de Europa son elementos muy valiosos".
El glaciar Trasllambrión ha perdido su superficie original de 10 generosas hectáreas de hielo para quedarse con solo una mancha gélida. Durante la "pequeña Edad de Hielo", entre el siglo XIV y XIX, este helero tenía en torno a 10 hectáreas, pero a lo largo del siglo XX se fue reduciendo.
El reciente calor de los últimos lustros ha derivado en la fusión de las placas amplias de hielo, dejando solo una mancha gélida. "Es difícil predecir el futuro, depende de las temperaturas y la nieve, pero la tendencia es negativa", afirma el científico leonés.
La pérdida del glaciar Trasllambrión supone el final de una época, ya que deja este helero libre de hielo por primera vez en unos 700 años. El equipo de especialistas ha estudiado las dinámicas de los glaciares durante 45.000 años para constatar su evolución.
En la provincia, otros valles como el Sil y Villablino también han perdido sus glaciares debido a las evoluciones climáticas. Los heleros de los Picos de Europa son elementos muy valiosos y su pérdida es un golpe para el patrimonio natural de Castilla y León.
La desaparición del glaciar Trasllambrión es un recordatorio del impacto que tiene la acción humana en el medio ambiente. La pérdida de estos elementos naturales también supone una pérdida de biodiversidad y de belleza para futuras generaciones.
El aumento de las temperaturas en los últimos años, "acentuado por la acción del ser humano", ha llevado a esta triste consecuencia. El científico Javier Santos, especialista en glaciares y geógrafo en la Universidad de León, lamenta la decadencia estudiada tras muchos análisis, en épocas diversas, sobre esta menguante masa congelada: "Es un golpe a un elemento singular del patrimonio natural, los heleros de los Picos de Europa son elementos muy valiosos".
El glaciar Trasllambrión ha perdido su superficie original de 10 generosas hectáreas de hielo para quedarse con solo una mancha gélida. Durante la "pequeña Edad de Hielo", entre el siglo XIV y XIX, este helero tenía en torno a 10 hectáreas, pero a lo largo del siglo XX se fue reduciendo.
El reciente calor de los últimos lustros ha derivado en la fusión de las placas amplias de hielo, dejando solo una mancha gélida. "Es difícil predecir el futuro, depende de las temperaturas y la nieve, pero la tendencia es negativa", afirma el científico leonés.
La pérdida del glaciar Trasllambrión supone el final de una época, ya que deja este helero libre de hielo por primera vez en unos 700 años. El equipo de especialistas ha estudiado las dinámicas de los glaciares durante 45.000 años para constatar su evolución.
En la provincia, otros valles como el Sil y Villablino también han perdido sus glaciares debido a las evoluciones climáticas. Los heleros de los Picos de Europa son elementos muy valiosos y su pérdida es un golpe para el patrimonio natural de Castilla y León.
La desaparición del glaciar Trasllambrión es un recordatorio del impacto que tiene la acción humana en el medio ambiente. La pérdida de estos elementos naturales también supone una pérdida de biodiversidad y de belleza para futuras generaciones.