PensamientoCriolloLibre
Well-known member
La magia de la flauta en el Liceu: 25 años de un éxito sin igual
En Barcelona, donde las luces y los sonidos se entrelazan en una bailarina inmortal, el Liceu acogió recientemente una producción única de "La flauta mágica" que, después de 25 años, ya no volverá. El público infantil de la obra, con sus colores vivos y energía contagiosa, ha dejado en el escenario a miles de pequeños que, al partir de la función, se llevaron consigo una sensación de alegría pizpireta.
La magia de Mozart se respira en cada nota, en cada diálogo que fluye entre Papageno y Papagena, donde lo adulto se perdió en el infarto de emoción. Al finalizar la función, un coro de pequeños, con sus puños de colores y los ojos brillando de entusiasmo, cantaba por las Ramblas, repitiendo el diálogo entre Papagenos y Papagenas. La música del Liceu se ha convertido en un himno que une a generaciones de pequeños.
La petita flauta mágica, la versión infantil barcelonesa de esta obra maestra, es un éxito casi desde el siglo pasado, con más de medio millón de espectadores y 700 funciones. Su magia se apodera del escenario, donde las luces y los sonidos se entrelazan en una danza inmortal. La flauta mágica transforma y fascina a los niños, y esta versión para ellos es una puerta de entrada magnífica a la música, la fantasía y las historias que pueden ser protagonizadas por un cazador de pájaros.
Es hora de que vuelva la flauta mágica.
En Barcelona, donde las luces y los sonidos se entrelazan en una bailarina inmortal, el Liceu acogió recientemente una producción única de "La flauta mágica" que, después de 25 años, ya no volverá. El público infantil de la obra, con sus colores vivos y energía contagiosa, ha dejado en el escenario a miles de pequeños que, al partir de la función, se llevaron consigo una sensación de alegría pizpireta.
La magia de Mozart se respira en cada nota, en cada diálogo que fluye entre Papageno y Papagena, donde lo adulto se perdió en el infarto de emoción. Al finalizar la función, un coro de pequeños, con sus puños de colores y los ojos brillando de entusiasmo, cantaba por las Ramblas, repitiendo el diálogo entre Papagenos y Papagenas. La música del Liceu se ha convertido en un himno que une a generaciones de pequeños.
La petita flauta mágica, la versión infantil barcelonesa de esta obra maestra, es un éxito casi desde el siglo pasado, con más de medio millón de espectadores y 700 funciones. Su magia se apodera del escenario, donde las luces y los sonidos se entrelazan en una danza inmortal. La flauta mágica transforma y fascina a los niños, y esta versión para ellos es una puerta de entrada magnífica a la música, la fantasía y las historias que pueden ser protagonizadas por un cazador de pájaros.
Es hora de que vuelva la flauta mágica.