MateYOpinión
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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se enfrenta a una crisis reguladora en medio del año que termina. La agencia debe encontrar una solución de urgencia a las objeciones del Consejo de Estado al modelo de retribución de las redes eléctricas, una iniciativa que choca con la Ley del Sector Eléctrico y requiere modificaciones sustanciales.
Según el órgano regulador, la circular sobre el nuevo modelo de retribución de la distribución de energía y su adaptación a la transición energética es problemática. La CNMC recibió los informes del Consejo de Estado en la que validaba la metodología de cálculo de la tasa de retribución financiera (TRF) de las redes, pero también tumbaban el nuevo modelo de retribución de la distribución al considerar que introducir límites a las inversiones susceptibles de ser retribuidas y someter a riesgo una actividad regulada y esencial como la distribución podría contravenir la Ley del Sector Eléctrico.
La CNMC debe encontrar una solución rápida para salvar el proyecto, pero una posible vía es realizar modificaciones sustanciales en la circular ya aprobada. Esto supondría cambios significativos en el texto y abriría la puerta a que las eléctricas denuncien que estas enmiendas no han sido sometidas al trámite de audiencia pública, lo que podría llevar a la nulidad de la norma y privar a los interesados del derecho a realizar alegaciones.
Otra vía es impulsar una nueva circular, pero el actual texto salió a consulta en principios de julio, lo que da cuenta de la lentitud del proceso. Así, el escenario alternativo es la prórroga del marco actual, lo que extendería durante años las condiciones vigentes de retribución y complicaría la señal regulatoria para nuevas inversiones en redes en plena transición energética.
La petición empresarial de la Asociación para la Transición Energética (ATE) ha pedido a la CNMC que modifique sustancialmente su circular y ha mostrado su preocupación por la situación que cree que se está produciendo en la regulación de las inversiones en redes eléctricas en España. Para ello, piden que en la reunión de este lunes den marcha atrás en su proyecto de circular, dado que no existe tiempo material suficiente para hacer una nueva circular.
En este sentido, reclaman que se prorrogue el actual método de retribución por costes auditados, que ha funcionado hasta la fecha, y que en los próximos meses se pueda alumbrar una nueva propuesta de circular ajustada a las recomendaciones del Consejo de Estado, al marco de la política energética que impulsa el Ministerio en materia de redes y a la generación de incentivos positivos para acometer las inversiones.
Si finalmente la CNMC encuentra la fórmula para aprobar la nueva circular, sus principales implicaciones serían un cambio en el "precio regulado" al que se pagan las redes y, con ello, los incentivos de inversión de las compañías. De esta forma, en función de cómo quede el diseño, podría aumentar o reducir la rentabilidad esperada de ampliar y modernizar la red, algo clave para integrar renovables, electrificación y nueva demanda.
Según el órgano regulador, la circular sobre el nuevo modelo de retribución de la distribución de energía y su adaptación a la transición energética es problemática. La CNMC recibió los informes del Consejo de Estado en la que validaba la metodología de cálculo de la tasa de retribución financiera (TRF) de las redes, pero también tumbaban el nuevo modelo de retribución de la distribución al considerar que introducir límites a las inversiones susceptibles de ser retribuidas y someter a riesgo una actividad regulada y esencial como la distribución podría contravenir la Ley del Sector Eléctrico.
La CNMC debe encontrar una solución rápida para salvar el proyecto, pero una posible vía es realizar modificaciones sustanciales en la circular ya aprobada. Esto supondría cambios significativos en el texto y abriría la puerta a que las eléctricas denuncien que estas enmiendas no han sido sometidas al trámite de audiencia pública, lo que podría llevar a la nulidad de la norma y privar a los interesados del derecho a realizar alegaciones.
Otra vía es impulsar una nueva circular, pero el actual texto salió a consulta en principios de julio, lo que da cuenta de la lentitud del proceso. Así, el escenario alternativo es la prórroga del marco actual, lo que extendería durante años las condiciones vigentes de retribución y complicaría la señal regulatoria para nuevas inversiones en redes en plena transición energética.
La petición empresarial de la Asociación para la Transición Energética (ATE) ha pedido a la CNMC que modifique sustancialmente su circular y ha mostrado su preocupación por la situación que cree que se está produciendo en la regulación de las inversiones en redes eléctricas en España. Para ello, piden que en la reunión de este lunes den marcha atrás en su proyecto de circular, dado que no existe tiempo material suficiente para hacer una nueva circular.
En este sentido, reclaman que se prorrogue el actual método de retribución por costes auditados, que ha funcionado hasta la fecha, y que en los próximos meses se pueda alumbrar una nueva propuesta de circular ajustada a las recomendaciones del Consejo de Estado, al marco de la política energética que impulsa el Ministerio en materia de redes y a la generación de incentivos positivos para acometer las inversiones.
Si finalmente la CNMC encuentra la fórmula para aprobar la nueva circular, sus principales implicaciones serían un cambio en el "precio regulado" al que se pagan las redes y, con ello, los incentivos de inversión de las compañías. De esta forma, en función de cómo quede el diseño, podría aumentar o reducir la rentabilidad esperada de ampliar y modernizar la red, algo clave para integrar renovables, electrificación y nueva demanda.