LatinoEnRedActivoX
Well-known member
La alondra ricotí, con su plumaje pardo y listado idéntico al del paisaje estepario donde vive, es un fantasma con alas. Esta especie, tan única como amenazada, nunca ha sido común. Sus hábitats se encuentran fragmentados y reducidos, solitarios terrenos donde el viento y el silencio dominan, poco apetecibles para pasear.
La alondra ricotí es extremadamente esquieta: prefiere correr agachado entre los arbustos y quedarse inmóvil antes que levantar el vuelo. Y suele cantar al amanecer o al anochecer, cuando apenas hay luz. Su especialización extrema le permitió sobrevivir en ambientes durísimos de los páramos ibéricos, pero también se ha convertido en su condena.
La intensificación agrícola, el abandono ganadero y las infraestructuras crecientes han ido fragmentando y reduciendo un hábitat que no admite sustitutos. La alondra ricotí desaparece cuando el paisaje se rompe. Solo quedan tres mil machos territoriales en España.
Un nuevo estudio alerta del camino hacia la extinción de esta rara especie. Expertos de la Universidad Autónoma de Madrid sugieren elevar su categoría de amenaza hasta la máxima de "en peligro crítico". Los datos presentados son muy preocupantes: provincias enteras como Toledo, Palencia o Zamora han perdido ya la especie.
La proyección a futuro resulta igual de inquietante. Los modelos de viabilidad poblacional apuntan a una probabilidad de extinción del 84 al 90% en los próximos veinte años. En 2023, la alondra ricotí fue incluida oficialmente en la categoría de "en peligro de extinción", pero ninguna de esas medidas ha conseguido detener su declive.
El estudio recomienda que las comunidades autónomas activen los planes de recuperación previstos en la Ley. La alondra ricotí no dispone de margen de maniobra para la improvisación. Los científicos constatan que las medidas dirigidas a la conservación de la especie son escasas e inadecuadas.
La tendencia de las poblaciones dentro de ZEPA registran un -18%, frente al +10% fuera de estas zonas, donde se localiza el 55% de los machos censados. "Esto debería llevar inevitablemente a una revisión de la red de ZEPA y a una estrategia nacional específica de la especie", dice Juan Traba.
La solución radica en restaurar los hábitats que aún conservan valor, reconectar poblaciones aisladas y favorecer un manejo agrícola compatible. La alondra ricotí podría ser la primera en desaparecer de unas estepas donde cada vez se escucha más el silencio que el canto de las aves.
La amenaza que enfrenta esta especie no es solo su propia supervivencia, sino también la de otras aves esteparias. La alondra ricotí podría ser un precedente para otras especies que también dependen del mismo hábitat y están en peligro crítico.
La alondra ricotí es extremadamente esquieta: prefiere correr agachado entre los arbustos y quedarse inmóvil antes que levantar el vuelo. Y suele cantar al amanecer o al anochecer, cuando apenas hay luz. Su especialización extrema le permitió sobrevivir en ambientes durísimos de los páramos ibéricos, pero también se ha convertido en su condena.
La intensificación agrícola, el abandono ganadero y las infraestructuras crecientes han ido fragmentando y reduciendo un hábitat que no admite sustitutos. La alondra ricotí desaparece cuando el paisaje se rompe. Solo quedan tres mil machos territoriales en España.
Un nuevo estudio alerta del camino hacia la extinción de esta rara especie. Expertos de la Universidad Autónoma de Madrid sugieren elevar su categoría de amenaza hasta la máxima de "en peligro crítico". Los datos presentados son muy preocupantes: provincias enteras como Toledo, Palencia o Zamora han perdido ya la especie.
La proyección a futuro resulta igual de inquietante. Los modelos de viabilidad poblacional apuntan a una probabilidad de extinción del 84 al 90% en los próximos veinte años. En 2023, la alondra ricotí fue incluida oficialmente en la categoría de "en peligro de extinción", pero ninguna de esas medidas ha conseguido detener su declive.
El estudio recomienda que las comunidades autónomas activen los planes de recuperación previstos en la Ley. La alondra ricotí no dispone de margen de maniobra para la improvisación. Los científicos constatan que las medidas dirigidas a la conservación de la especie son escasas e inadecuadas.
La tendencia de las poblaciones dentro de ZEPA registran un -18%, frente al +10% fuera de estas zonas, donde se localiza el 55% de los machos censados. "Esto debería llevar inevitablemente a una revisión de la red de ZEPA y a una estrategia nacional específica de la especie", dice Juan Traba.
La solución radica en restaurar los hábitats que aún conservan valor, reconectar poblaciones aisladas y favorecer un manejo agrícola compatible. La alondra ricotí podría ser la primera en desaparecer de unas estepas donde cada vez se escucha más el silencio que el canto de las aves.
La amenaza que enfrenta esta especie no es solo su propia supervivencia, sino también la de otras aves esteparias. La alondra ricotí podría ser un precedente para otras especies que también dependen del mismo hábitat y están en peligro crítico.