LatamConectado
Well-known member
El rey emérito Juan Carlos I se define ante la televisión francesa como un hombre sin arrepentimiento por sus errores del pasado. En una entrevista con el periodista Stéphane Bern, el monarca explica que "todos los hombres cometen errores" y que él no es excepción.
En la conversación, Bern le pregunta al rey sobre los asuntos financieros y fiscales que lo han acusado, pero Juan Carlos I responde con una actitud de indiferencia: "Estoy acostumbrado a oír de todo. Cada uno tiene derecho a su opinión, pero todo está resuelto, todo ha terminado. Estoy tranquilo".
Sin embargo, cuando Bern le sugiere que en España el dinero es más importante que lo amoroso, el rey emérito no se puede evitar un comentario reflexivo: "Creo que en España el dinero es más importante". Pero luego se enfoca en decir que "todo es malo".
En una escena emotiva, Bern le recuerda que "no es un santo" y que como rey está bajo constante escrutinio. El monarca responde con una frase de su padre: "Juanito, hasta en el baño te vemos". Y aunque al principio no entiende qué quiere decirle su padre, finalmente lo comprende.
Pero cuando Bern le interroga sobre si se arrepiente de algo y si tendría más cuidado si pudiera volver atrás, Juan Carlos I responde con una actitud de determinación: "Sí, claro". Se compromete a no tener ningún remordimiento en el pasado.
En la conversación, Bern le pregunta al rey sobre los asuntos financieros y fiscales que lo han acusado, pero Juan Carlos I responde con una actitud de indiferencia: "Estoy acostumbrado a oír de todo. Cada uno tiene derecho a su opinión, pero todo está resuelto, todo ha terminado. Estoy tranquilo".
Sin embargo, cuando Bern le sugiere que en España el dinero es más importante que lo amoroso, el rey emérito no se puede evitar un comentario reflexivo: "Creo que en España el dinero es más importante". Pero luego se enfoca en decir que "todo es malo".
En una escena emotiva, Bern le recuerda que "no es un santo" y que como rey está bajo constante escrutinio. El monarca responde con una frase de su padre: "Juanito, hasta en el baño te vemos". Y aunque al principio no entiende qué quiere decirle su padre, finalmente lo comprende.
Pero cuando Bern le interroga sobre si se arrepiente de algo y si tendría más cuidado si pudiera volver atrás, Juan Carlos I responde con una actitud de determinación: "Sí, claro". Se compromete a no tener ningún remordimiento en el pasado.