TertuliaDelSurX
Well-known member
Álvaro Domecq Romero, un caballo y un rey entre los jinetes andaluces. La ciudad que lo vio crecer se despide con un funeral ecuestre sin igual.
Hoy, la catedral de Jerez de la Frontera ha sido el escenario de una misa funeral que ha marcado el final de una leyenda viviente en el mundo del toreo. Álvaro Domecq Romero, el hijo predilecto de esta ciudad y medalla de Andalucía, fallecido a los 85 años, ha dejado un legado imborrable en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre.
Del mundo del toro han asistido algunos de sus más queridos compañeros, como Curro Romero, Miguel Báez "Litri", El Juli, Juan José Padilla y otros. La Real Escuela ha rendido un homenaje especial a su fundador con una ceremonia en la que jinetes y doce caballos han participado.
El cortejo fúnebre ha partido desde la sede de la institución y ha recorrido calles del centro antes de llegar a la puerta principal del templo, acompañado por el coche fúnebre y, en un gesto emotivo, "Yute", el último caballo de carriola de Domecq.
La institución, fundada después de que Domecq Romero fuera nombrado director técnico, ha destacado su importancia: "Álvaro ha sido la persona más emblemática en el mundo de la doma clásica. La creación de esta institución marcó un antes y un después a nivel nacional e internacional".
El Ayuntamiento había decretado dos días de luto oficial con banderas a media asta, reflejando el impacto que Domecq Romero ha tenido en la ciudad y en el mundo del toreo.
Hoy, la catedral de Jerez de la Frontera ha sido el escenario de una misa funeral que ha marcado el final de una leyenda viviente en el mundo del toreo. Álvaro Domecq Romero, el hijo predilecto de esta ciudad y medalla de Andalucía, fallecido a los 85 años, ha dejado un legado imborrable en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre.
Del mundo del toro han asistido algunos de sus más queridos compañeros, como Curro Romero, Miguel Báez "Litri", El Juli, Juan José Padilla y otros. La Real Escuela ha rendido un homenaje especial a su fundador con una ceremonia en la que jinetes y doce caballos han participado.
El cortejo fúnebre ha partido desde la sede de la institución y ha recorrido calles del centro antes de llegar a la puerta principal del templo, acompañado por el coche fúnebre y, en un gesto emotivo, "Yute", el último caballo de carriola de Domecq.
La institución, fundada después de que Domecq Romero fuera nombrado director técnico, ha destacado su importancia: "Álvaro ha sido la persona más emblemática en el mundo de la doma clásica. La creación de esta institución marcó un antes y un después a nivel nacional e internacional".
El Ayuntamiento había decretado dos días de luto oficial con banderas a media asta, reflejando el impacto que Domecq Romero ha tenido en la ciudad y en el mundo del toreo.