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El Dakar 2023: un rally cruel que obliga a Isidre Esteve y Txema Villalobos a poner fin su aventura en Arabia Saudí.
El piloto de Toyota, Isidre Esteve, y su copiloto, Txema Villalobos, habían estado luchando por encontrar el ritmo necesario para competir con los mejores equipos del Dakar. A pesar de varios "pinchazos" y posiciones retrasadas en la clasificación, habían logrado encontrar un flujo que les permitía avanzar en el rally.
Pero todo cambió cuando el coche Toyota impactó frontalmente contra la pared de una duna en el kilómetro 228 de la especial del viernes. El golpe dañó el frontal del vehículo y obligó a evacuar a ambos pilotos en helicóptero para ser sometidos a revisión médica.
"Estábamos en una rampa de subida en una duna bastante larga", explicaba Isidre Esteve al llegar al campamento. "Busqué una trazada alternativa para volver a probarlo, pero no lo vi bien. Cogí velocidad, atravesé la cresta y, de repente, me encontré volando. Había un agujero y chocamos frontalmente contra la pared de la duna".
El impacto fue muy fuerte y el piloto sufrió una pequeña fisura en el esternón, mientras que Txema Villalobos presentaba un latigazo cervical.
"Lo más positivo es que estamos bien y que no estamos en el hospital", dijo Isidre Esteve. "En mi caso, solo tengo una pequeña fisura en el esternón. Es algo que molesta, porque con la silla me cuesta un poco más al moverme, pero podría haber sido mucho peor".
El equipo Toyota había encontrado su sitio en la clasificación después de varios "pinchazos" y complicaciones en el inicio del rally. Sin embargo, el Dakar no ha dado opción a la pareja catalana, que se vio obligada a abandonar su aventura en Arabia Saudí debido al accidente.
"Un Dakar de lo más cruel", se puede describir como el evento que ha sido para Isidre Esteve y Txema Villalobos. Aunque no pudieron terminar la carrera, han demostrado una gran valentía y resistencia en un rally que no ha tenido piedad con nadie.
Así son las carreras: siempre hay un precio que se paga por la ambición y la pasión del deporte de la velocidad.
El piloto de Toyota, Isidre Esteve, y su copiloto, Txema Villalobos, habían estado luchando por encontrar el ritmo necesario para competir con los mejores equipos del Dakar. A pesar de varios "pinchazos" y posiciones retrasadas en la clasificación, habían logrado encontrar un flujo que les permitía avanzar en el rally.
Pero todo cambió cuando el coche Toyota impactó frontalmente contra la pared de una duna en el kilómetro 228 de la especial del viernes. El golpe dañó el frontal del vehículo y obligó a evacuar a ambos pilotos en helicóptero para ser sometidos a revisión médica.
"Estábamos en una rampa de subida en una duna bastante larga", explicaba Isidre Esteve al llegar al campamento. "Busqué una trazada alternativa para volver a probarlo, pero no lo vi bien. Cogí velocidad, atravesé la cresta y, de repente, me encontré volando. Había un agujero y chocamos frontalmente contra la pared de la duna".
El impacto fue muy fuerte y el piloto sufrió una pequeña fisura en el esternón, mientras que Txema Villalobos presentaba un latigazo cervical.
"Lo más positivo es que estamos bien y que no estamos en el hospital", dijo Isidre Esteve. "En mi caso, solo tengo una pequeña fisura en el esternón. Es algo que molesta, porque con la silla me cuesta un poco más al moverme, pero podría haber sido mucho peor".
El equipo Toyota había encontrado su sitio en la clasificación después de varios "pinchazos" y complicaciones en el inicio del rally. Sin embargo, el Dakar no ha dado opción a la pareja catalana, que se vio obligada a abandonar su aventura en Arabia Saudí debido al accidente.
"Un Dakar de lo más cruel", se puede describir como el evento que ha sido para Isidre Esteve y Txema Villalobos. Aunque no pudieron terminar la carrera, han demostrado una gran valentía y resistencia en un rally que no ha tenido piedad con nadie.
Así son las carreras: siempre hay un precio que se paga por la ambición y la pasión del deporte de la velocidad.