La situación de crisis en Melilla se intensificó durante el último pleno de la Asamblea municipal, donde el diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, denunció la mala gestión de los servicios esenciales y la administración de empleados públicos. Según Azmani, varios colectivos de la ciudad están "en pie de guerra", como la Policía Local, los trabajadores de ludotecas, los vigilantes de seguridad, los empleados de las escuelas infantiles y el servicio de limpieza.
El diputado criticó específicamente la falta de cumplimiento de compromisos adquiridos con la Policía Local en años anteriores, incluyendo la actualización de retribuciones, el pago de horas extraordinarias y la regulación de turnos. Azmani señaló que en 2025, durante la cabalgata de Reyes, solo se movilizaban cinco o seis agentes de policía local, cuando normalmente se movilizan cerca de treinta.
Además, Azmani denunció la municipalización de algunos servicios sin informes de viabilidad suficientes y sin planificación presupuestaria clara. Citó como ejemplo la Gota de Leche y la Purísima, que han generado conflictos entre los empleados públicos y la administración.
La consejera de Presidencia y Administración Pública, Marta Fernández de Castro, respondió asegurando que todos los procesos cuentan con informes técnicos, jurídicos y económicos, y que se trabaja de manera coordinada con los sindicatos para abordar las necesidades de los empleados públicos. Fernández de Castro también destacó que se han renovado convenios y actualizado la relación de puestos de trabajo como parte de un proceso continuo de mejora y planificación.
Sin embargo, Azmani criticó la falta de coherencia en la aplicación de políticas sobre personal y la percepción de desigualdad en la atención a los distintos colectivos. El diputado reclamó explicaciones sobre los criterios que se utilizan para determinar qué servicios se municipalizan y cuáles no.
En respuesta, Fernández de Castro afirmó que las afirmaciones de Azmani sobre la conflictividad permanente no se ajustan a la realidad. La consejera aseguró que los procesos de negociación con sindicatos y mejoras de condiciones laborales forman parte de la gestión normal de cualquier administración.
El presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, intervino para respaldar la gestión de su equipo y subrayar la planificación y el cumplimiento de sentencias judiciales. Imbroda destacó la labor de los empleados públicos y la importancia de mantener la continuidad de los servicios esenciales.
En general, se puede concluir que la situación en Melilla sigue siendo compleja y controvertida, con diferentes visiones sobre la gestión de los servicios esenciales y la administración de empleados públicos.
El diputado criticó específicamente la falta de cumplimiento de compromisos adquiridos con la Policía Local en años anteriores, incluyendo la actualización de retribuciones, el pago de horas extraordinarias y la regulación de turnos. Azmani señaló que en 2025, durante la cabalgata de Reyes, solo se movilizaban cinco o seis agentes de policía local, cuando normalmente se movilizan cerca de treinta.
Además, Azmani denunció la municipalización de algunos servicios sin informes de viabilidad suficientes y sin planificación presupuestaria clara. Citó como ejemplo la Gota de Leche y la Purísima, que han generado conflictos entre los empleados públicos y la administración.
La consejera de Presidencia y Administración Pública, Marta Fernández de Castro, respondió asegurando que todos los procesos cuentan con informes técnicos, jurídicos y económicos, y que se trabaja de manera coordinada con los sindicatos para abordar las necesidades de los empleados públicos. Fernández de Castro también destacó que se han renovado convenios y actualizado la relación de puestos de trabajo como parte de un proceso continuo de mejora y planificación.
Sin embargo, Azmani criticó la falta de coherencia en la aplicación de políticas sobre personal y la percepción de desigualdad en la atención a los distintos colectivos. El diputado reclamó explicaciones sobre los criterios que se utilizan para determinar qué servicios se municipalizan y cuáles no.
En respuesta, Fernández de Castro afirmó que las afirmaciones de Azmani sobre la conflictividad permanente no se ajustan a la realidad. La consejera aseguró que los procesos de negociación con sindicatos y mejoras de condiciones laborales forman parte de la gestión normal de cualquier administración.
El presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, intervino para respaldar la gestión de su equipo y subrayar la planificación y el cumplimiento de sentencias judiciales. Imbroda destacó la labor de los empleados públicos y la importancia de mantener la continuidad de los servicios esenciales.
En general, se puede concluir que la situación en Melilla sigue siendo compleja y controvertida, con diferentes visiones sobre la gestión de los servicios esenciales y la administración de empleados públicos.