Béla Tarr, un director de cine que marcó la historia del arte visual europeo con su visión profunda y crítica, falleció a los 70 años en Budapest. El genial creador de largometrajes en blanco y negro que atrajeron a audiencias por su intensidad emocional y su análisis gráfico de la sociedad había sido una figura dominante en el mundo del cine contemporáneo europeo.
Tarr, quien colaboró con el escritor Nobel László Krasznahorkai, trabajó para adaptar varias de sus obras al cine. Algunas de sus películas más conocidas son "Armonías de Werkmeister", la adaptación de la novela "La melancolía de la resistencia", y "Tango Satánico", basada en la novela del mismo nombre, un filme de más de siete horas de duración considerado su obra maestra.
Conocido por sus largometrajes en blanco y negro que analizaban la sociedad de manera gráfica y dramática, Tarr exploró la realidad angustiante y metafísica. Su trabajo fue comparado con el de Michelangelo Antonioni y Andréi Tarkovski. Según el director, "no creo en la honestidad ni en la autenticidad del cine de Hollywood", y afirmó que en las pantallas se deben representar personas reales, de una manera honesta y sincera.
Béla Tarr comenzó su carrera como aficionado y estudió dirección en la Escuela Superior de Teatro y Cine. Trabajó en la empresa de cine estatal Mafilm en los años 80 y realizó casi medio centenar de películas. Fue galardonado con premios como el Oso de Plata en Berlín (2011) por "El caballo de Turín" o el Premio a la Trayectoria Profesional del Festival Internacional de Cine de Tokio (2024).
Después de "El caballo de Turín", Tarr se retiró de la dirección, aunque continuó colaborando con entidades de teatro independientes. En marzo de este año recibió el Premio Honorífico 2025 del D'A-Festival de Cine de Barcelona. El director ECIB-Escuela de Cine de Barcelona Pere Alberó le entregó esa distinción y afirmó que Tarr era "el cineasta vivo más importante del momento" y su obra seguía siendo "un misterio".
Tarr, quien colaboró con el escritor Nobel László Krasznahorkai, trabajó para adaptar varias de sus obras al cine. Algunas de sus películas más conocidas son "Armonías de Werkmeister", la adaptación de la novela "La melancolía de la resistencia", y "Tango Satánico", basada en la novela del mismo nombre, un filme de más de siete horas de duración considerado su obra maestra.
Conocido por sus largometrajes en blanco y negro que analizaban la sociedad de manera gráfica y dramática, Tarr exploró la realidad angustiante y metafísica. Su trabajo fue comparado con el de Michelangelo Antonioni y Andréi Tarkovski. Según el director, "no creo en la honestidad ni en la autenticidad del cine de Hollywood", y afirmó que en las pantallas se deben representar personas reales, de una manera honesta y sincera.
Béla Tarr comenzó su carrera como aficionado y estudió dirección en la Escuela Superior de Teatro y Cine. Trabajó en la empresa de cine estatal Mafilm en los años 80 y realizó casi medio centenar de películas. Fue galardonado con premios como el Oso de Plata en Berlín (2011) por "El caballo de Turín" o el Premio a la Trayectoria Profesional del Festival Internacional de Cine de Tokio (2024).
Después de "El caballo de Turín", Tarr se retiró de la dirección, aunque continuó colaborando con entidades de teatro independientes. En marzo de este año recibió el Premio Honorífico 2025 del D'A-Festival de Cine de Barcelona. El director ECIB-Escuela de Cine de Barcelona Pere Alberó le entregó esa distinción y afirmó que Tarr era "el cineasta vivo más importante del momento" y su obra seguía siendo "un misterio".