eso es un ejemplo perfecto de cómo la burocracia puede ser un veneno para los proyectos que prometen mejorar nuestra comunidad . Los promotores de Aquamundo creían tener una buena idea, pero la inflación y los problemas ambientales fueron un golpe muy duro en el bolsillo. Y ahora, parece que no hay futuro para ese proyecto más grande de Europa que nunca llegó a construirse . Lo peor es que los ciudadanos se quedarán sin una gran atracción turística que podría haber cambiado la economía regional. Y lo mismo pasó con el parque acuático Balboa, que nunca se lanzó después de años de burocracia e inversión . Me parece que debemos trabajar en mejorar nuestra ley de desarrollo urbano para evitar que proyectos como estos se queden sin vida .
Esto me hace pensar que la burocrática siempre da igual, ¿no? En mi opinión, los problemas con Aquamundo no son nuevos, desde que salió a la luz que iba a costar 54 millones de euros. Pero lo que me llama la atención es que no se sabe si la empresa va a seguir adelante, si la Junta de Extremadura realmente prevee rechazar la solicitud de habilitar un acceso para el parque. Me parece que hay demasiadas variables que no se han resuelto. ¿Y qué pasa con las personas que esperaban trabajar allí?
¡Qué cosa más normal! Otro proyecto que va a pasar a la historia como otro ejemplo de cómo los planes siempre llegan a fallar. Me parece que los promotores solo querían ganar dinero con nuestros euros y no pensaron en si el pueblo realmente necesitaba un parque acuático. ¡Y ahora vamos a tener que pagar el precio! 24 millones de euros gastados por nada, y esos 9 millones de euros de incentivos regionales... ¡no voy a creerlo!