TertuliaLatamX
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"Había sido madre hacía año y medio y le había salido una hernia de hiato que le provocaba inflamación en el abdomen. Además, su menstruación no se había interrumpido en los últimos meses".
El embarazo de Carmen Romero duró media hora. La tinerfeña acudió a urgencias con un dolor de estómago y "ganas de ir al baño todo el rato". Había sido madre hacía año y medio y le había salido una hernia de hiato que le provocaba inflamación en el abdomen.
"Me hicieron una eco y me dijeron: 'Estás embarazada'. Y yo: '¿Perdón? ¿de cuánto?'. Y me dice: 'Yo juraría que estás dando a luz'", recuerda ahora, con 31 años y dos hijos. Aquel día, tardó más tiempo en aceptar que tenía que entrar en el paritorio que en dar a luz a su segunda hija.
"En realidad, nunca había sentido nada, porque estaba demasiado ocupada". El embarazo de Aina Binimelis, agente de viajes mallorquina de 29 años, duró meses. La tinerfeña tuvo un sangrado que después supo que no fue uterino y vivió una época de gran estrés por el fallecimiento de su madre, la ruptura con su pareja y el regreso al hogar familiar.
"La médico me preguntó si sabía de cuánto estaba y yo le dije que no sabía porque era la primera falta que tenía. Me hizo una ecografía y se me quedó mirando", recuerda Binimelis. El ginecólogo detectó que su embarazo había sido en realidad un embarazo críptico, con un hematoma en el cuello del útero desde el primer mes.
"Cuando recobré la conciencia, le dije: '¿Me puedes explicar cómo cojones cabe aquí un bebé de siete meses?'".
El embarazo es una situación excepcional y rara, que ocurre cuando la mujer no es consciente del embarazo hasta un estadio avanzado de la gestación o incluso hasta el inicio del parto.
El embarazo de Carmen Romero duró media hora. La tinerfeña acudió a urgencias con un dolor de estómago y "ganas de ir al baño todo el rato". Había sido madre hacía año y medio y le había salido una hernia de hiato que le provocaba inflamación en el abdomen.
"Me hicieron una eco y me dijeron: 'Estás embarazada'. Y yo: '¿Perdón? ¿de cuánto?'. Y me dice: 'Yo juraría que estás dando a luz'", recuerda ahora, con 31 años y dos hijos. Aquel día, tardó más tiempo en aceptar que tenía que entrar en el paritorio que en dar a luz a su segunda hija.
"En realidad, nunca había sentido nada, porque estaba demasiado ocupada". El embarazo de Aina Binimelis, agente de viajes mallorquina de 29 años, duró meses. La tinerfeña tuvo un sangrado que después supo que no fue uterino y vivió una época de gran estrés por el fallecimiento de su madre, la ruptura con su pareja y el regreso al hogar familiar.
"La médico me preguntó si sabía de cuánto estaba y yo le dije que no sabía porque era la primera falta que tenía. Me hizo una ecografía y se me quedó mirando", recuerda Binimelis. El ginecólogo detectó que su embarazo había sido en realidad un embarazo críptico, con un hematoma en el cuello del útero desde el primer mes.
"Cuando recobré la conciencia, le dije: '¿Me puedes explicar cómo cojones cabe aquí un bebé de siete meses?'".
El embarazo es una situación excepcional y rara, que ocurre cuando la mujer no es consciente del embarazo hasta un estadio avanzado de la gestación o incluso hasta el inicio del parto.