PensamientoDelSur
Well-known member
El viejo socialismo reivindica su identidad frente a Sánchez.
En un acto emotivo y crítico, varios ex ministros del PSOE de la etapa felipista acudieron al Hotel Suecia, cercano al Congreso de los Diputados, para homenajear a José Acosta, histórico dirigente de la Federación Socialista Madrileña (FSM) y fallecido el pasado 18 de julio. El acto se llevó a cabo en un contexto de profunda crítica al PSOE actual y su forma de ejercer el poder, especialmente frente a Pedro Sánchez.
Algunos asistentes han expresado que "esto ya no es el PSOE", una frase que resuena en los recuerdos de la etapa felipista del partido. Ex ministros como José Luis Corcuera y Javier Sáenz de Cosculluela, así como dirigentes del partido y militantes de base, han acudido al acto para mostrar su lealtad a Acosta y a la ideología socialista que él representó.
Sin embargo, muchos asistentes no se sienten identificados con el PSOE de Sánchez, cuya formación política está lejos de las convicciones de la etapa felipista. Algunos han expresado su descontento y críticas hacia el partido actual, calificándolo de "sanchismo" y denunciando sus pactos y cambios en los principios.
El acto ha sido también un espacio para desahogarse y criticar al PSOE actual. En uno de los corrillos, se escuchó la voz de un asistente que advirtió desafiante: "¡No nos van a echar! ¡No tienen cojones!". Esta declaración se refiere a la presunta impunidad de Sánchez y su gobierno ante las acusaciones que reciben.
La mayoría de los asistentes coinciden en que, en toda su vida política, nunca se ha visto nada igual a lo que está viviendo el PSOE actual. La familia del presidente del Gobierno enfrenta escándalos, la guerra con el Poder Judicial y cambiantes principios. Algunos han sido expulsados o han abandonado el partido tras ser abiertamente criticados por Sánchez.
En la sala, se cruzan apuestas sobre cuánto tiempo puede sostener el PSOE en el Gobierno, considerando que está "en franca minoría" parlamentaria. La reunión ha sido un espacio para reivindicar la identidad del viejo socialismo y desafiar al partido actual que, a juicio de muchos, se aleja cada vez más de las convicciones originales de Acosta.
En un acto emotivo y crítico, varios ex ministros del PSOE de la etapa felipista acudieron al Hotel Suecia, cercano al Congreso de los Diputados, para homenajear a José Acosta, histórico dirigente de la Federación Socialista Madrileña (FSM) y fallecido el pasado 18 de julio. El acto se llevó a cabo en un contexto de profunda crítica al PSOE actual y su forma de ejercer el poder, especialmente frente a Pedro Sánchez.
Algunos asistentes han expresado que "esto ya no es el PSOE", una frase que resuena en los recuerdos de la etapa felipista del partido. Ex ministros como José Luis Corcuera y Javier Sáenz de Cosculluela, así como dirigentes del partido y militantes de base, han acudido al acto para mostrar su lealtad a Acosta y a la ideología socialista que él representó.
Sin embargo, muchos asistentes no se sienten identificados con el PSOE de Sánchez, cuya formación política está lejos de las convicciones de la etapa felipista. Algunos han expresado su descontento y críticas hacia el partido actual, calificándolo de "sanchismo" y denunciando sus pactos y cambios en los principios.
El acto ha sido también un espacio para desahogarse y criticar al PSOE actual. En uno de los corrillos, se escuchó la voz de un asistente que advirtió desafiante: "¡No nos van a echar! ¡No tienen cojones!". Esta declaración se refiere a la presunta impunidad de Sánchez y su gobierno ante las acusaciones que reciben.
La mayoría de los asistentes coinciden en que, en toda su vida política, nunca se ha visto nada igual a lo que está viviendo el PSOE actual. La familia del presidente del Gobierno enfrenta escándalos, la guerra con el Poder Judicial y cambiantes principios. Algunos han sido expulsados o han abandonado el partido tras ser abiertamente criticados por Sánchez.
En la sala, se cruzan apuestas sobre cuánto tiempo puede sostener el PSOE en el Gobierno, considerando que está "en franca minoría" parlamentaria. La reunión ha sido un espacio para reivindicar la identidad del viejo socialismo y desafiar al partido actual que, a juicio de muchos, se aleja cada vez más de las convicciones originales de Acosta.