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Casa Rubén logra la estrella más alta en gastronomía: una obra maestra de pasión y tradición
En el corazón del Pirineo aragonés, un pequeño mesón con solo tres mesas ha conquistado el imperio de la alta cocina francesa. El restaurante Casa Rubén, ubicado en el barrio de Tella, ha sido galardonado con su primera estrella Michelin, un logro que no puede pasarse desapercibido.
La esencia de esta obra maestra son dos personas: Rubén Coronas y Cristina Romero. Ambos, pasión por la cocina y dedicación al detalle, se unen para crear una experiencia gastronómica inolvidable. Un espacio que ha evolucionado desde sus humildes orígenes como bar tradicional hasta convertirse en un auténtico templo de la alta cocina.
La casa se ubica bajo una bóveda del siglo XVI y solo tiene tres mesas, pero es en realidad el servicio para ocho comensales lo que hace que este lugar sea verdaderamente único. La vista desde su local es impresionante, rodeado por los ríos Cinca y Yaga y ubicado en pleno Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El menú degustación 'Sueños' es una obra de arte que refleja la pasión y tradición de sus creadores. Un viaje gastronómico por el Pirineo aragonés, donde cada plato es un tributo a su tierra natal. Desde el Royal de esturión del Cinca hasta los panes artesanales y los cócteles, todo está pensado para crear una experiencia inolvidable.
"Somos Cristina y Rubén creemos que los sueños son para cumplirlos por eso nos hace especial ilusión presentar nuestro menú degustación donde intentamos reflejar en cada uno de nuestros platos un poquito de nuestra tierra, y nuestros sueños", explican sus dueños.
El menú 'Sueños' es una experiencia única, con 17 platos que combinan tradición y técnica culinaria. Un tiempo de experiencia culinaria de tres horas y un precio de 85 euros sin incluir bebidas ni bodega. Sin propuesta vegetariana o vegana, pero con auténtica pasión por la cocina.
Esta estrella Michelin es más que un logro para Rubén Coronas y Cristina Romero, es un reconocimiento a su trabajo y dedicación. Un gesto de agradecimiento a aquellos que han apoyado y confiado en ellos. Y para los amantes de la alta cocina, Casa Rubén es una obra maestra que no puede perderse.
En el corazón del Pirineo aragonés, un pequeño mesón con solo tres mesas ha conquistado el imperio de la alta cocina francesa. El restaurante Casa Rubén, ubicado en el barrio de Tella, ha sido galardonado con su primera estrella Michelin, un logro que no puede pasarse desapercibido.
La esencia de esta obra maestra son dos personas: Rubén Coronas y Cristina Romero. Ambos, pasión por la cocina y dedicación al detalle, se unen para crear una experiencia gastronómica inolvidable. Un espacio que ha evolucionado desde sus humildes orígenes como bar tradicional hasta convertirse en un auténtico templo de la alta cocina.
La casa se ubica bajo una bóveda del siglo XVI y solo tiene tres mesas, pero es en realidad el servicio para ocho comensales lo que hace que este lugar sea verdaderamente único. La vista desde su local es impresionante, rodeado por los ríos Cinca y Yaga y ubicado en pleno Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El menú degustación 'Sueños' es una obra de arte que refleja la pasión y tradición de sus creadores. Un viaje gastronómico por el Pirineo aragonés, donde cada plato es un tributo a su tierra natal. Desde el Royal de esturión del Cinca hasta los panes artesanales y los cócteles, todo está pensado para crear una experiencia inolvidable.
"Somos Cristina y Rubén creemos que los sueños son para cumplirlos por eso nos hace especial ilusión presentar nuestro menú degustación donde intentamos reflejar en cada uno de nuestros platos un poquito de nuestra tierra, y nuestros sueños", explican sus dueños.
El menú 'Sueños' es una experiencia única, con 17 platos que combinan tradición y técnica culinaria. Un tiempo de experiencia culinaria de tres horas y un precio de 85 euros sin incluir bebidas ni bodega. Sin propuesta vegetariana o vegana, pero con auténtica pasión por la cocina.
Esta estrella Michelin es más que un logro para Rubén Coronas y Cristina Romero, es un reconocimiento a su trabajo y dedicación. Un gesto de agradecimiento a aquellos que han apoyado y confiado en ellos. Y para los amantes de la alta cocina, Casa Rubén es una obra maestra que no puede perderse.