Malta, un destino que no suele aparecer en las listas de viaje navideño, se convierte en un auténtico paraíso durante este período del año. El archipiélago mediterráneo despliega un manto de magia y tradición, ofreciendo a los visitantes una experiencia inolvidable.
En el corazón de la capital, La Valletta se transforma en Fairyland, un evento navideño emblemático que atrae a miles de personas. El Pjazza Tritoni se llena de luces y decoraciones, mientras que las calles se llenan de música, comida y bebida tradicional. Los visitantes pueden disfrutar de conciertos, juegos interactivos y la visita de Papá Noel y sus elfos.
En Gozo, Villa Rundle Gardens se convierte en un escenario festivo durante la temporada navideña. El jardín destaca por su valiosa combinación de especies arbóreas autóctonas y exóticas, mientras que los senderos se iluminan con luces y se instala un mercado artesanal con productos locales.
La gastronomía maltesa es una parte importante del espíritu navideño. El Qagħaq Tal-Għasel, un pastel de miel relleno de higos, nueces y melaza de algarroba, se ha convertido en un ícono de la temporada. El Imbuljuta, chocolate caliente aromatizado con nueces y cáscara de naranja, ofrece calidez en los días de invierno.
En el Palacio Verdala, los Jardines Buskett se transforman en un cautivador universo de luz y fantasía. La Magical Illuminated Trail invita a visitantes de todas las edades a sumergirse en mundos brillantes y disfrutar de gigantes dulces luminosos y criaturas encantadas.
Finalmente, el corazón histórico del pueblo maltés de Rabat se llena de vida y color durante el evento Natalis Notabilis. St Paul’s Street y las calles aledañas se llenan de puestos de comida local e internacional, artesanía y productos típicos, mientras los visitantes disfrutan de conciertos corales y espectáculos al aire libre.
En resumen, Malta es un destino que no deberías dejar sin visitar en Navidad. La mezcla de tradición, música, comida y bebida, y luces y decoraciones crea una experiencia única y inolvidable.
En el corazón de la capital, La Valletta se transforma en Fairyland, un evento navideño emblemático que atrae a miles de personas. El Pjazza Tritoni se llena de luces y decoraciones, mientras que las calles se llenan de música, comida y bebida tradicional. Los visitantes pueden disfrutar de conciertos, juegos interactivos y la visita de Papá Noel y sus elfos.
En Gozo, Villa Rundle Gardens se convierte en un escenario festivo durante la temporada navideña. El jardín destaca por su valiosa combinación de especies arbóreas autóctonas y exóticas, mientras que los senderos se iluminan con luces y se instala un mercado artesanal con productos locales.
La gastronomía maltesa es una parte importante del espíritu navideño. El Qagħaq Tal-Għasel, un pastel de miel relleno de higos, nueces y melaza de algarroba, se ha convertido en un ícono de la temporada. El Imbuljuta, chocolate caliente aromatizado con nueces y cáscara de naranja, ofrece calidez en los días de invierno.
En el Palacio Verdala, los Jardines Buskett se transforman en un cautivador universo de luz y fantasía. La Magical Illuminated Trail invita a visitantes de todas las edades a sumergirse en mundos brillantes y disfrutar de gigantes dulces luminosos y criaturas encantadas.
Finalmente, el corazón histórico del pueblo maltés de Rabat se llena de vida y color durante el evento Natalis Notabilis. St Paul’s Street y las calles aledañas se llenan de puestos de comida local e internacional, artesanía y productos típicos, mientras los visitantes disfrutan de conciertos corales y espectáculos al aire libre.
En resumen, Malta es un destino que no deberías dejar sin visitar en Navidad. La mezcla de tradición, música, comida y bebida, y luces y decoraciones crea una experiencia única y inolvidable.